Todos saben que no es la mejor solución, pero reconocen que es una de las pocas vías que pueden dar salida a la paralización de la cofradía de Borriquita. El futuro nombramiento de una junta de gobierno sin previo cabildo de elecciones por un mandato no superior a los dos años es ya un hecho. Y los cofrades de Borriquita, entre ellos los dos candidatos que se presentaron a hermano mayor en el cabildo que se iba a celebrar en mayo, esperan ahora a conocer los nombres de los hermanos que conformarán esa lista.
El director del Secretariado Diocesano de Hermandades, Alfonso Caravaca, reiteró ayer que este se presenta como el único camino posible para recuperar la normalidad en la corporación y defendió la firme intención de que la hermandad no se quede sin procesionar el próximo Domingo de Ramos. Esta semana quiere estudiar con el comisario y el director espiritual de la corporación la lista de 34 hermanos que se ofrecieron en la asamblea celebrada el pasado viernes, además de otros nombres que se aportaran, para designar a la que será nueva junta de gobierno.
Esta decisión, adelantada por este periódico y que se hará oficial en los próximos días, ha sido bien recibida por el ex hermano mayor de Borriquita, Ignacio Ortiz, que optaba a la reelección en el proceso suspendido en mayo. "Creo que la cofradía está absolutamente bloqueada y todo lo que se haga para solucionarlo es positivo", comentaba a este periódico afirmando que la cofradía "no es que esté parada, sino que está muerta". Ortiz reconoce que la junta por designación "no es la mejor opción" y que él hubiera preferido "las elecciones donde me hubiera podido presentar y recibir el apoyo de los hermanos para seguir cuatro años más", pero sí entiende que esta fórmula en estos momentos es inviable.
El interés del último hermano mayor de Borriquita es que el nombramiento llegue cuanto antes, lo que supondría a su juicio "la mejor noticia". "Estoy deseando que esto acabe. Son ya seis meses que a mí se me han hecho eternos", confiesa Ortiz.
Por ello, tiene claro que se pondrá a la entera disposición del que sea nombrado hermano mayor, porque "no podemos seguir pagando más facturas por el enfrentamiento entre los dos grupos", asegura Ortiz.
De hecho, cree que no había que "desaprovechar a las personas", entendiendo que tanto miembros de su lista como de la lista de Barrueco "somos válidos" para conformar la nueva junta, que tendría entre sus principales prioridades la contratación de la banda de música para el Domingo de Ramos, ya que la de Pedro Álvarez Hidalgo sólo respetará el contrato hasta octubre.
A la espera de la resolución definitiva está también el otro candidato que optaba a ser hermano mayor de Borriquita, Antonio Barrueco, que ayer prefirió no pronunciarse sobre la decisión que adopte la autoridad eclesiástica hasta que no se lo comuniquen de manera oficial.
Diario de Cádiz