La iglesia de María Auxiliadora fue escenario ayer de una multitudinaria eucaristía en la que se leyó el Decreto Pontificio que la declaró oficialmente basílica. A las 12.30 comenzó la solemne misa presidida por el cardenal de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, con el que concelebraban más de treinta presbíteros entre los que se encontraban el arzobispo emérito de Mérida-Badajoz, Antonio Montero; el consejero regional salesiano para Europa Oeste, Miguel Núñez Moreno y el inspector provincial, Francisco Ruiz Millán. Participaron representaciones de más de cuarenta hermandades de gloria y de penitencia de la capital y más de treinta asociaciones de María Auxiliadora de toda Andalucía.
La celebración litúrgica empezó con unas palabras del rector mayor de los Salesianos dirigidas a la asamblea por el consejero general y la lectura del Decreto Pontificio en latín y en castellano por el rector de la basílica, Siro Vázquez. Terminada la lectura, los cohetes y el repicar de campanas anunciaban a Sevilla que el santuario de María Auxiliadora era oficialmente basílica.
Siguió la celebración con la homilía del cardenal que puso a María como «modelo para los pobres, para los que lloran, sufren y viven perseguidos». Antes de acabar la celebración, el director de la casa, Eusebio López Rubio, dirigió unas palabras de agradecimiento a todos cuantos han hecho posible el momento histórico de ayer. Al final, el cardenal descubrió una placa conmemorativa del acontecimiento.
ABC Sevilla