

Pasada las diez de la mañana se encaminó la comitiva de las glorias hacia la Catedral rezando el rosario, celebrando posteriormente en el primer templo catedralicio una Solemne Función. Sobre el trono de traslado de Dolores de Expiración iba la Virgen del Carmen.

De vuelta a los Mártires, la Virgen del Carmen fue acompañada por la banda de música de Expiración. Lucía sus mejores galas esta bella imagen nacida de las manos del imaginero malagueño García Palomo. El exorno del trono se realizó con claveles rosas.

Al son de las marchas andaba el trono buscando calle Larios bajo un cielo gris. A mediación de la principal calle de la ciudad las primeras gotas de lluvias hicieron acto de aparición. El trono comenzó a avanzar más rápido pero tras escasos metros el trono paró para ser cubierto con un plástico ante la lluvia que cada vez con mayor fuerza caía.

Una vez protegida la Santísima Virgen prosiguió al mayor ritmo posible su camino hacia los Mártires. Arreciaba la lluvia y la gente buscaba protección donde podía, la banda de la Expiración se dirigió hacia los Mártires a través de la plaza de la Constitución para protegerse del agua.

A las 13.40 horas entraba la Virgen del Carmen en los Mártires, en el interior concluyó esta jornada con el canto de la Salve Marinera, mientras los asistentes intentaban volver a sus casas empapados de agua.

Desconocemos si los organizadores de esta procesión conocían las previsiones meteorológicas, en cuyo caso deberían haber optado por tomar un itinerario más corto y avanzar a un ritmo más rápido.
Fotografías: Jorge Bueno


