Hoy, en el transcurso de una misa, con el madrinazgo de la Esperanza de Triana y con una glosa de bienvenida del periodista Antonio Cattoni, se bendice la imagen del Señor de la Esperanza de Ciudad Jardín. Entrevista a José Antonio Navarro Arteaga.
-¿Es su obra más arriesgada? -Yo creo que no. La más atrevida sí.
-Es un Cautivo y no lo es. ¿Cómo lo definiría?
-Hubo alguien importante que cuando lo vio dijo que el Cristo total. Podía ser muchas cosas a la vez, cautivo, nazareno... por eso esa persona utilizó ese apelativo.
-La imagen se muestra en un escorzo sobre el puente del Cedrón ¿tiene más zancada que el Gran Poder?
-Sí. El patrón de la túnica era el del Gran Poder y le quedaba estrecho. También el Cristo es mayor, mide 1´89
-Además de la túnica verde de arpillera, dígame una singularidad.
-No tiene articulaciones y le he pegado el pelo al hombro derecho para que siempre esté a la vista ese hombro.
-¿Hay margen para la innovación en la imaginería?
-La innovación es el punto de vista de cada artista. Debe ser siempre el medio de transporte de la fe al devoto, un hilo conductor del que últimamente nos estamos alejando bastante porque hay quien concibe una imagen como una escultura policromada y no como una escultura para el culto.
-Le asusta plantear un misterio inédito, con guardias del templo en lugar de romanos, con lo que gusta aquí un romano...
-No, al contrario, creo que va a gustar la aportación de los soldados del templo, va a ser muy sevillano, muy del gusto nuestro.
-¿Los imagineros están ricos o esta profesión da para vivir de manera normal?
-Esto da para trabajar mucho, No es negocio, se hace por vocación. Si fuese por negocio me dedicaría a otra cosa. Te ocupa todas las horas del día. Más que con mi mujer estoy casado con mi trabajo.
ABC Sevilla