210.000 euros, o lo que es lo
mismo, 35 millones de las extintas pesetas. Es el dinero que necesita la
hermandad del Sol para construir su capilla, requisito indispensable para que
el Consejo apruebe su incorporación en 2009 al Sábado Santo. La crisis de las
hipotecas también está afectando a la hermandad.
Los efectos de la crisis financiera mundial podrían condicionar la conformación
final de la nómina de la Semana Santa del próximo año. Ríanse, pero a los
hermanos del Sol no les hace ni pizca de gracia oír hablar de la crisis de las
hipotecas subprime o de la titulizaciones de riesgos. La cofradía del
Plantinar, llamada a convertirse el próximo año en la número 60 de la nómina de
la Semana Santa, está encontrándose con serias dificultades para cerrar una
operación de crédito que le permita financiar la construcción de su tan soñada
capilla, único obstáculo serio que le separa hoy día de la Campana.
La falta de liquidez de la banca y el endurecimiento de las condiciones a la
hora de conceder un préstamo están demorando más de lo deseado los plazos con
los que cuenta la hermandad para edificar su capilla antes de la Semana Santa.
El hermano mayor del Sol, Francisco Javier Parrado Lira, asegura que lleva
varias semanas intentado cerrar con varias entidades una operación de crédito
por valor de 210.000 euros, aunque de momento sin fortuna. “Hemos aportado ya
toda la documentación necesaria a los bancos, pero de momento estamos sin
respuesta. A ver qué banco se quiere apuntar el tanto de llevarnos a la Catedral”,
dice.
La creciente necesidad de espacio para dar cabida a sus cultos y actividades
llevó a la hermandad a plantearse la posibilidad de construir su propia
capilla-casa de hermandad, “sin la losa de unos alquileres a precios excesivos
y en constante subida a que hemos estado abocados durante años”, apunta Parrado
Lira.
Hace dos años, previa solicitud de la hermandad, el Ayuntamiento de Sevilla
acordó la cesión de una franja de terreno anexa a la parroquia de San Diego de
Alcalá para la construcción de un edificio que albergase todas las actividades
de la corporación.
El proyecto prevé la construcción de una capilla y una casa de hermandad de
tres plantas con almacén para los pasos, oficinas y un salón de actos. “La obra
completa se eleva a los 480.000 euros, cifra que hoy por hoy la hermandad no
puede afrontar”, testimonia el hermano mayor. De ahí que, sopesando la economía
de la corporación, y ante la oportunidad que se presenta de aterrizar en 2009
en el Sábado Santo, la junta de gobierno haya decidido realizar la obra en tres
fases.
La primera de ellas, la más urgente, comprende la edificación de la capilla y
la planta baja de la casa de hermandad, que funcionaría como almacén de los
pasos. En un futuro, “dependiendo de la tesorería de la hermandad”, se
acometerían la segunda y tercera fases, correspondientes a su vez con la
construcción de la segunda y tercera plantas de la casa de hermandad.
“En estos momentos –asegura el hermano mayor– nos encontramos preparados para
el comienzo de la realización de la tan soñada capilla y primera fase de la
casa de hermandad”, edificación que le podría garantizar a la hermandad su
pasaporte a la Campana. Sólo falta, pues, la firma del tan ansiado crédito
hipotecario que permita financiar las obras. “El problema es que está todo muy
parado”, se lamenta el hermano mayor. No obstante, Parrado Lira confía en la
palabra del constructor, “que nos ha comunicado que aproximadamente un mes
antes de Semana Santa tendremos preparada la capilla para que podamos montar
los pasos y realizar la estación sin problema alguno”.
El Correo de Andalucía