
Las capillas de la Archicofradía de la Expiración permanecieron abiertas en el día de ayer con motivo del XXII aniversario de la Coronación Canónica de María Santísima de los Dolores, la primera Dolorosa que recibía tal distinción.

Durante toda la jornada fueron muchos los devotos que se acercaron hasta San Pedro para felicitar a la Señora, que lucía la presea con la que fue coronada en la Catedral malagueña en 1986.

Por este año presidió la misa conmemorativa desde su altar, cuajado de cera y con un bello exorno floral, en el que destacaba un Niño de Dios que portaba una corona similar a la de Coronación.
Según acuerdo de la corporación será cada cinco años cuando la Virgen de los Dolores baje de su altar en el aniversario de su Coronación Canónica.
Fotografías: Javier García Marín y Jorge Bueno







