Los conflictos que entorpecen la vida interna de dos hermandades gaditanas se encuentran ahora mismo en situaciones bien distintas. Uno de ellos, el de Santo Entierro, parece ver la luz al final del túnel y el otro, el de Borriquita, sigue siendo de difícil solución.
En el día de ayer, la comisión designada para la cofradía de Santo Entierro, que lidera el expresidente del Consejo de Hermandades, Rafael Corbacho, anunciaba el esperado cabildo de elecciones, que está previsto que se celebre el 12 de diciembre. La noticia fue recibida con satisfacción por el director del Secretariado Diocesano de Hermandades, Alfonso Caravaca, que manifestó a este periódico su felicitación al equipo de Corbacho "porque han hecho una buena labor para convocar el cabildo en esa fecha" (cuatro meses después de anularse el cabildo en la cofradía y nombrar al comisario).
Para celebrar las elecciones, las consultas de los hermanos en el censo para confirmar su derecho al voto podrán realizarse desde el próximo 14 de octubre en la casa de hermandad de la corporación (en la calle Santa Lucía) hasta el 3 de noviembre. Al mismo tiempo, las candidaturas que quieran presentarse para hacerse cargo de la gestión de la corporación los próximos cuatro años deberán hacerlo antes del 24 de octubre.
La cara negativa a esta noticia la ponía, también ayer, la cofradía de Borriquita, cuyo proceso electoral fue suspendido en el mes de mayo y que desde entonces ha estado en manos de un delegado eclesial, Manuel Cerezo, y de un comisario, Juan José Pereira.
Sobre Borriquita, Caravaca alertó a este periódico de la "difícil situación" que sigue atravesando la hermandad a nivel interno cinco meses después de suspender el proceso electoral. "La cosa está complicada, pero vamos a intentar por todos los medios que no se quede en casa el Domingo de Ramos", afirmaba el director del Secretariado haciendo poniendo en duda, por primera vez desde que se inició el proceso intervencionista en Borriquita, la salida procesional del próximo año -ya que esta no puede realizarse, según los estatutos, mientras esté gestionada por un comisario y no por la junta de gobierno elegida en cabildo-.
Fruto de la delicada situación, Alfonso Caravaca y el delegado episcopal de Hermandades, Sebastián Llanes, mantuvieron una reunión en la noche del jueves con el comisario y el director espiritual de la corporación para analizar el asunto, "que me preocupa mucho", afirmaba ayer Caravaca.
De momento, por tanto, "no hay fecha en absoluto", como explicó con rotundidad Caravaca en referencia al proceso electoral de Borriquita, que tiene previsto celebrar el triduo a la Virgen del Amparo a finales de este mes, habiéndose suspendido el pregón de la Virgen, que iba a pronunciar el capataz Manuel Ruiz Gené, así como el rosario de la aurora con el que culminaban los cultos.
Diario de Cádiz