
En la mañana de ayer domingo concluían los cultos en honor de la Virgen de Gracia en su casa hermandad, a mano izquierda del altar montado en el salón de tronos estaba la Santísima Virgen expuesta en besamano, en el altar el lugar que ocupaba la Señora lo ostentaba un sillón, símbolo de la Realeza de la Virgen. En el centro del altar, simbolizando la pureza, azucenas entre cardos.
Tras estos cultos, la Virgen de Gracia volverá a la capilla donde Jesús del Rescate quedó en soledad durante estos días.
Fotografías: Javier García Marín











