
La pequeña localidad aljarafeña de la Puebla del Río posee en su única hermandad de penitencia toda una joya con la que deslumbrar al buen cofrade. La hermandad servita del Cristo del Perdón y María Santísima de los Dolores procesiona en la tarde del Viernes Santo, acompañado el crucificado por música de capilla y banda de música tras la dolorosa.

María Santísima de los Dolores es una bellísima talla de gran factura, anónima y fechable en el siglo XVIII, siendo muchos quienes ven en ella rasgos propios de la escuela granadina. Posee la particularidad de que sus rasgos parecen recordar a muchos los de la Virgen de la Encarnación de la hermandad sevillana de San Benito, lo cual puede confundir notablemente al espectador una correcta valoración de la talla. Aparentan ser estos rasgos una mera coincidencia, ya que una autoría por parte de un imaginero cercano a la hechura de la dolorosa sevillana o bien una probable inspiración en esta mencionada obra parece descartable. En todo caso, la dolorosa es una excepcional obra de gran transmisión y correctísima factura, poseedora de personalidad propia y gran devoción en la villa. Posee dos juegos de manos: uno, original, enlazado en oración; otro, de manos separadas ejecutado por el carmonense Francisco Buiza Fernández, el cual presentaba la imagen en el pasado besamanos. Ambos se alternan en su colocación, siendo siempre recomendable que la talla luzca el original, ya que si no se altera el verdadero sentido y concepción de la talla.
El crucificado titular de la corporación fue recientemente restaurado por el imaginero y restaurador sevillano Juan Manuel Miñarro, quien afianzó la atribución de la talla como posible obra del germano Jorge Fernández Alemán en el primer cuarto del siglo XVI, presentando gran parecido con el crucificado carmonense de la Amargura, titular de la hermandad de San Felipe y obra documentada más antigua de Andalucía, cuyo autor es el mencionado autor Jorge Fernández Alemán.

Cabe destacar la enorme devoción que despiertan las imágenes titulares en la villa, estando la Parroquia de Nuestra Señora de la Granada donde se celebraban los cultos a la Señora el pasado día 15 de septiembre completamente cubierta en su aforo, debiendo asistir a ellos bastante público ubicado en el exterior del templo a través de sus puertas abiertas. Con posterioridad, se celebró multitudinario besamanos, cercanas las 11 de la noche en un día de diario como lo fue este lunes. Impresionante y digna de respeto resulta esta fidelidad y devoción hacia su dolorosa de los habitantes de la Puebla del Río, a quienes no parece que haya hora o día inadecuado como para distanciarles del Santísimo Cristo del Perdón y su Madre de los Dolores.
Rogelio Rubio Segura




