miércoles, 24 de septiembre de 2008



Durante los pasados días 13 y 14 de septiembre la titular mariana de la corporación Servita de Osuna, Nuestra Madre y Señora de los Dolores, estuvo expuesta en Solemne Besamanos. La imagen, obra de talla completa, está atribuida a las gubias del granadino José de Mora en el siglo XVIII. La corporación procesiona en la mañana del Viernes Santo ursaonense a partir de las siete, realizando estación de penitencia con un solo paso que porta la imagen de la Virgen de los Dolores.



Escueto y aséptico resumen el efectuado en las líneas superiores y es que, para que añadir más cuando con simplemente posar la vista sobre las instantáneas el lector, por mucho que desconozca la imagen que traemos hasta estas líneas, sabrá reconocer que se haya ante una de las obras escultóricas más impresionantes y colosales del panorama no solo andaluz, sino español. Soberbia reproducción del dolor de maría santísima, no exenta de belleza y enorme transmisión hacia el fiel. José de Mora, a quien acertadamente se atribuye la obra, logró un icono mariano inmortal, único e insuperable para admiración y deleite del versado en arte; perfecto y de magistral ejecución para el devoto y hermano. Mezclados pues quedan los sentimientos a los pies de Nuestra Madre y Señora, pues difícil resulta rezar a la talla absteniéndose de la sublime propuesta escultórica que observamos; complicado resulta su valoración sin que su mirada transida ausculte en lo más profundo de nuestro alma cristiana y la traspase. Soberbio equilibrio en una obra en que el autor da la mano al fiel y le brinda una obra maestra de gran unción sagrada.



Mucha es la devoción que afortunadamente despierta Nuestra Madre y Señora, y de ello nos congratulamos ya que a Madre tan celestial no han de faltarle sus hijos e hijas que la atiendan en gran número. Siéntase pues el viajero, que encerrado en el interior de todos y cada uno de los lectores que camináis sobre las losas de este Pretorio virtual espera despertar, impelido a visitar la Parroquia de Nuestra Señora de la Victoria, sita en la villa de Osuna, bella y monumental donde las haya. Obras muchas hay para el deleite, desde la impresionante arquitectura de la imponente Colegiata, hasta la talla perfecta sobre la madera de maestros como José de Mora o Juan de Mesa.



Lamentar únicamente como detalle final el revestimiento que se hace de la talla de Nuestra Madre y Señora de los Dolores con saya y manto bordado, ya que la imagen es obra de talla completo, poseyendo unos ropajes excelsamente tallados y estofados cuyo valor, absolutamente incalculable, quizá debiera hacer reflexionar a quien tan obstinadamente pretende ocultarlo bajo atuendos de tela completamente prescindibles la inutilidad de tal superfluo elemento. La imagen de la Virgen de los Dolores ha de exponerse y procesionar tal cual fue ejecutada, en su absoluta perfección y grandeza, pues no hay oro, terciopelo ni sedas en todo el orden que pueda superar en valor artístico ni económico la magistral labor ejercida por un maestro entre maestros como José de Mora sobre la madera y el pan de oro.

Rogelio Rubio Segura.




















Publicado por elpretorio @ 0:02  | Sevilla
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios