Cientos de personas acompañaron ayer al Santísimo Cristo de las Tres Caídas y a Nuestra Señora de la Esperanza de Triana durante su traslado desde la Capilla de los Marineros a la cercana parroquia de Santa Ana, donde permanecerán hasta que se completen las obras de la segunda y la tercera fase de la ampliación de su sede, a la que volverán, en cualquier caso, en vísperas de la próxima Semana Santa para iniciar desde allí su estación de penitencia.
La comitiva partió pasado el mediodía y recorrió parte de la calle Pureza, Torrijos, Pelay Correa y la plaza de la Sagrada Familia, todas ellas abarrotadas de público, hasta la conocida como la catedral de Triana. El recorrido se hizo con cierta premura, dado que el tiempo amenazaba con chubascos y no se quiso arriesgar.
Como consecuencia de lo excepcional de la salida, fueron muchos los vecinos del barrio y los provenientes de otros puntos de la ciudad los que acompañaron a los titulares de la hermandad trianera, para los que no faltaron flores a la salida de la capilla.
Las imágenes permanecerán en la parroquia de Santa Ana hasta poco antes de la Semana Santa, cuando, independientemente de la fase en la que se encuentren las obras, regresarán a su templo para realizar desde allí la salida en la Madrugada del Viernes Santo.
Diario de Sevilla