
El pasado sábado la Archicofradía del Huerto celebró Solemne Función en honor de Nuestra Señora de la Oliva, en la capilla de la corporación, que concluyó con el besamanos de la Santísima Virgen.

Vestía la Virgen de la Oliva saya blanca y manto verde, ambos bordados y lucía la corona plateada perteneciente a la Virgen de la Concepción. La ráfaga y el característico collar de perlas en el pecho completaban el atuendo.

La principal novedad en este culto fue el estreno del guión sacramental de la hermandad, bordado sobre damasco rojo. El motivo central del mismo es una custodia, cuya base tiene motivos en rocalla tan propios de esta corporación. Llama la atención el empleo de piedras rojas y verdes y de perlas rodeando la sagrada forma. Junto a la base, dos ángeles, con brazos, piernas y cabezas realizados en marfil, llaman la atención del espectador sobre la custodia.
Indudable incremento del patrimonio de la hermandad con este nuevo estandarte que no debe quedar en sólo una pieza más del ajuar cofrade, pues el culto eucarístico debe ser constante en una hermandad sacramental y como representación del Amor de los Amores tendría que ser recordatorio permanente del sentido de confraternidad que da origen a las hermandades, donde todos son hermanos iguales a los ojos de Dios.
Fotografías: Sergio Díaz













