Seis años después de que el cardenal le impusiera la corona a la Virgen de los Dolores, la hermandad del Cerro del Águila cumplirá con la obra social de esta efemérides. Ayer recibieron la licencia de Urbanismo para empezar la nueva casa hermandad, donde habrá un centro formativo para los vecinos del barrio.
La hermandad del Cerro del Águila podrá saldar al fin la deuda –una obra social– que tiene pendiente con el barrio desde el 15 de septiembre de 2002, día de la coronación canónica de su dolorosa. El Ayuntamiento de Sevilla concedió ayer licencia de obras a la cofradía para la construcción de un edificio de carácter sociocultural en el solar de la antigua casa hermandad, frente a la parroquia, en el número 33 de la calle Nuestra Señora de los Dolores. Los trabajos comenzarán “en septiembre”, informó ayer su hermano mayor, Adolfo López.
El proyecto, con un presupuesto que asciende a 531.000 euros, reserva 200 metros cuadrados, esto es, una de las cuatro plantas del edificio “para uso y disfrute del barrio”. Se trata del segundo piso, “un espacio diáfano” que tendrá un eminente carácter social. Allí irá un aula de formación y desarrollo en sustitución al centro de día para mayores ideado en un principio. También servirá de sede para las actividades de las entidades y asociaciones del Cerro que lo necesiten. “La cofradía no se entiende sin su barrio, sin su gente. Queríamos hacer algo para ellos. Qué mejor que un aula de formación”, señala López, que asegura que ya están en contacto con la Consejería de Asuntos Sociales y la fundación Afies del Cerro para poner en marcha el centro.
El resto de plantas se destinará a reagrupar la vida de la corporación cerreña. El almacén y el taller de priostía irán en el sótano, mientras que la planta baja acogerá los pasos procesionales (montados) y los enseres como mantos, candelabros e insignias expuestos en las vitrinas. La idea, según su hermano mayor, es hacer un museo con el patrimonio de la hermandad que se podrá visitar todo el año. La tareas de administración, secretaría, mayordomía y sala de reuniones tendrá su espacio en la primera planta. La obra durará un año y medio. La reagrupación de la casa hermandad en un solo inmueble dejará libre el actual edificio en el número 46 de la misma calle Nuestra Señora de los Dolores, que hace años sirvió de capilla mientras construían la nueva iglesia. Allí irá una escuela infantil para los niños del barrio.
El Correo de Andalucía