Una llamada de atención en toda regla. El cardenal de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, no quiso ayer dejar pasar la oportunidad -ante una Catedral llena de fieles- para pedir a todos los grupos y estamentos de la Iglesia un esfuerzo de solidaridad en tiempos económicos difíciles. La crisis acecha, y lo principales afectados vuelven a ser los de siempre: los más necesitados.
De ahí que monseñor Amigo, en su homilía del pontifical que comenzó tras la procesión de la Virgen de los Reyes, lo dijera de una forma clara y directa: "Que en todas las parroquias haya una atención particular para aquellas personas que puedan estar en especial situación de dificultad".
Antes de pronunciar estas palabras, el cardenal precisó -ante las principales autoridades municipales- que en ningún momento "voy a proponer soluciones técnicas, ni políticas, ni siquiera sociales". Pero en aras de la responsabilidad moral "que nos ofrece la luz del Evangelio" recomendó a las parroquias aumentar la atención a los más necesitados, estimular la caridad fraterna entre los fieles y recordarles a sus feligreses "la obligación de compartir los bienes que recibimos del Señor".
No se quedaron al margen de esta llamada los principales grupos parroquiales, así como las comunidades de vida consagrada, asociaciones, movimientos, y sobre todo, las hermandades, a las que pidió "que en sus programas de acción caritativa y social hagan un esfuerzo de generosidad en estos momentos de dificultad".
De nuevo, siguiendo las directrices de la acción social que el prelado ha marcado los últimos años, recordó que será Cáritas quien coordine todos los programas que se lleven a cabo. Por este motivo, avanzó que "las distintas secciones de Cáritas diocesana facilitarán las informaciones y sugerencias necesarias para emprender las acciones más convenientes". Esta asociación religiosa será, por tanto, quien diseñe el plan de actuación que la Iglesia de Sevilla ponga en marcha para atender a los principales afectados por la crisis.
También anunció que para que este cometido sea más amplio se tiene prevista la colaboración "con otras asociaciones y entidades ciudadanas en aquellas acciones sociales de solidaridad y apoyo a los más afectados".
Carlos Amigo aprovechó la asistencia del equipo de gobierno municipal así como de los representantes de la oposición para "pedir a Dios que ayude a los dirigentes para que puedan encontrar, cuanto antes, los mejores caminos de solución [para la crisis]. Que todos sepamos cumplir con nuestras obligaciones como ciudadanos y como cristianos. Y no olvidar nunca que la primera norma y regla de nuestra vida es la del mandamiento nuevo del Señor, el amor fraterno".
En este sentido, recordó la doctrina social de la Iglesia, e incidió en el derecho al trabajo y a tener un empleo digno, "y apoyar aquellas justas medidas que propongan las autoridades civiles".
Antes de finalizar la eucaristía el cardenal reconoció el esfuerzo de la Asociación de Fieles de la Virgen de los Reyes por su labor en la organización de los cultos a la Patrona de la Archidiócesis. De igual modo, agradeció la presencia de las autoridades municipales "que interrumpen sus vacaciones para representar a la ciudad en la procesión", y destacó el estreno "corporativo" de la nueva junta de gobierno del Consejo de Hermandades.
Diario de Sevilla