
El día 4 de agosto se repuso al culto Nuestra Señora del Amor y Trabajo, tras el proceso de restauración al que ha sido sometida la Santísima Virgen, por parte de José Luis Aranzana. La imagen aparecía dispuesta en un lateral del altar mayor y, con el fin de una mejor apreciación de los trabajos realizados, se encontraba ataviada de una manera más despejada de lo que es habitual. Igualmente, se presentó el retablo que cobija a la Virgen, también sometido a restauración.
En las fotos podemos apreciar el buen hacer del restaurador; método de conservación que puede ser tomado como modelo a seguir por otros artistas, que además de tallar imágenes, se dedican a dicho menester, con trabajos en los que se realizan intervenciones cuestionables.
Fotografías : Beatriz Medina Aneas


