Llegó, vio y se convenció. El presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías evidenció en su visita del domingo pasado a las instalaciones de La Torrecilla, en El Bosque, los frutos de una iniciativa que si sobrevivió milagrosamente hace ahora un año se augura para 2009 con la fortaleza del apoyo económico anunciado por Manuel Muñoz Natera a la clausura de esta nueva edición del Campamento Infantil Cofrade.
Los mayores de dieciséis años ya disfrutaron del Encuentro de Jóvenes Disur-Rocío hace apenas tres semanas y, si ellos estuvieron esos días en comunión con el papa Benedicto XVI que presidía en las JMJ en Sydney, éste otro centenar de chavales entre cinco y dieciséis años comulgaban, también, con los valores naturales de nuestra Sierra. Hubo niños de las Tres Caídas, Prendimiento, Cristo de la Viga, Sagrada Cena, Consuelo del Pelirón, Estrella, Cristo, Coronación de Espinas o Transporte.
Entre lo más serio y lo más divertido
Entre las claves se encontraron los veintitantos monitores que pusieron al alcance de los niños y niñas participantes cuestiones tan serias como dos momentos de oración al día -no en balde son cristianos los fundamentos de la convocatoria- en base al rezo de Laudes y Vísperas, sesiones de formación sobre el compromiso del cofrade en la Iglesia y la Sociedad, talleres de modelado, vestidores de imágenes y monaguillos o la propia celebración de la Eucaristía a cargo de Juan Jacinto del Castillo.
Y si con Esperanza Peña, Pilar Yamuza, Angelines Gómez o Gabriel Álvarez profundizaron en fundamentos de fe desemparejados de lo genuinamente propio de hermandades, con monitores de la talla del escultor Manuel Ortega Alonso que es autor del Señor de la Clemencia así como de su imaginería secundaria y parte del apostolado de la Cena, el vestidor Fernando Barea o el joven cofrade Pablo Jiménez expandieron sus intereses en ciertas destrezas más... cofrades.
Pero también estuvieron a la altura cuando tocó jugar a conocerse, recién llegados el viernes, por medio de dinámicas adaptadas a cada edad por Dani Gómez. O en una piscina que supo de pelotas y manteos. O en los juegos de agua que no dejaron indemnes a los propios monitores, objetivo de los globos por obra y gracia de Marco Gálvez y otros. O en una gymkana con nombre propio tematizada espléndidamente por un animador de jóvenes cofrades de siempre, Pedro Pérez.
‘Gymkortejo’ y ‘por qué no te callas’
Pero los protagonistas no eran sino Bastián y Loren, Azuquita, Marta y María, Kekio y Than, Estefanía, Carla, Mari Paz, Juan Edwin y José Herman, Biancorossos y Sampalos, Valverdes y Cortijos... Los niños, aquellos que corrían la noche del sábado entre prueba y prueba del gymkortejo que les hizo ganar estandartes y otros enseres para una procesión singularísima que vistió la mañana dominical de escenas cargadas de unción, imaginación y gracia a partes iguales.
Tampoco faltó ni compromiso ni tono distendido expresados sobre el mural que, extendido en el muro del comedor recién llegados a El Bosque, puso sus contenidos, escritos por ellos mismos durante el campamento, a disposición de una puesta en común que antecedió la misa. Por qué no te callas, frase que popularizó el rey Juan Carlos, sirvió para hacer una revisión personal y de unas relaciones con los demás que, indudablemente, quedaron fortalecidas durante estos días.
Jerez Información