domingo, 27 de julio de 2008

Esta vez parece que va en serio. Es decir, que no se trata de uno de los tradicionales intentos que a lo largo de estos años se han realizado para que las cofradías acepten de nuevo abrir el debate de alargar unos metros el recorrido oficial.

 

Resistencia

En el mandato anterior, en el de Gonzalo Crespo y en el de Román, que resistió con fuerza las intentonas, existía una comisión paritaria Ayuntamiento-Consejo para estudiar la «mejora» de la carrera oficial, eufemismo tras el cual se escondía la pretensión de ampliar. Esa reunión creo que si se llegó a reunir fue sólo una vez.

 

Ahora la comisión anunciada tras el encuentro entre el alcalde y el nuevo Consejo no es una maniobra disuasoria sino que va a ser una realidad en septiembre. Porque ya no se trata sólo de marear de nuevo la cosa, sino de renegociar el convenio a través del cual el Ayuntamiento cede al Consejo la explotación de las sillas y los palcos, que a su vez generan los ingresos que todas las hermandades reciben por la vía de la subvención.

 

Los políticos y la gente avezada en la negociación, como es el caso de Adolfo Arenas, un letrado bragado en mil batallas de este tipo, saben que cuando hay varios temas encima de la mesa la disputa consiste en que las partes consigan sus objetivos, pero no todos.

 

Los intereses de cada uno

El diamante que se va a poner junto a esto de la ampliación en el tablero de ajedrez tiene muchos quilates. El Ayuntamiento pretende que en el nuevo convenio, sea el Consejo y no las arcas municipales el que asuma todos los gastos de montaje de sillas y palcos, alguno de los cuales hasta ahora pagaba la Delegación de Fiestas Mayores.

 

No creo que este partido quede «2 a 0» ó «0 a 2». Lo normal sería un empate a uno para que nadie consiga todo y todos consigan algo.

 

¿Y qué preferirían las cofradías, dejar de ingresar una parte del dinero de la explotación de sillas y palcos o aceptar el «ajuste» de la Carrera Oficial?

 

Inconvenientes

Les aseguro que no lo sé. La ampliación no sólo tiene el problema del rodeo que deben dar las cofradías que pasan por Fray Ceferino. Habría que quitar la copia del Giraldillo del atrio de la Puerta del Príncipe y mover el sepulcro de Colón.

 

Hay quien teme que los pasos quieran lucirse en la revirá de la Avenida a Fray Ceferino y de Fray Ceferino al Príncipe, con lo que ya estamos con un problema añadido como es que allí los pasos ralentizarían su ritmo implicando con ello un mayor tiempo para cada cofradía.

 

El tablero pues está montado. Ahora sólo queda que cada uno mueva las fichas buscando tablas. A ver como se les da a Rosamar Prieto y a Adolfo Arenas esto de jugar al ajedrez.

 

ABC Sevilla


Publicado por nazarenodelaO @ 14:05  | Sevilla
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