jueves, 17 de julio de 2008

La tarde no es tan calurosa como en años anteriores y el sol desaparece tras el espesor de unos nubarrones grises oscuros. Sopla una ligera brisa -"casi marinera", advierten algunos de los fieles presentes- que alivia los cerca de 40 grados que se han registrado a lo largo del día. Sobrevuela el fantasma de la lluvia, lo que no impide que la jornada se afronte con alegría, palpable cuando las imágenes de Santa Teresa, primero, y la de la Virgen del Carmen, después, vuelven a tomar el barrio. Pero ésta no es la única fiesta que vive la ciudad en honor a la patrona de los marineros. Desde la parroquia de Puerta Nueva, que fue casa de históricas cofradías como las el Santo Entierro, la Virgen de la Cabeza y el Santo Escapulario, otra talla de esta misma adovacación mariana sale tras dos años de ausencia. En este extremo del Casco Histórico son más que lógicos los comentarios sobre esta rejuvenecida procesión carmelita.

San Cayetano y la Magdalena, dos lugares separados por apenas un kilómetro en línea recta, viven la misma fiesta de una manera diferente. La procesión de los carmelitas descalzos suma su octavo año consecutivo en la calle y su madurez cofrade se va consolidando. Por la calle Mayor de Santa Marina y la plaza de San Agustín, enclaves protagonistas durante la conmemoración de la Pasión, este cortejo se muestra especialmente elegante. Centenares de fieles y curioson se suman a la celebración de la comunidad carmelita y reciben con vivas y aplausos el paso de la titular, engalanada para esta ocasión con una valiosa capa con bordados de las Adoratrices (1940) y del taller de la corporación de San Cayetano (2008).

Los barrios de San Cayetano, Santa Marina y San Agustín, por un lado, y los de la Magdalena y San Lorenzo, por el otro, recuperan su orgullo cofrade al compás de los sones marianos que interpretan las bandas de música de Écija (Amueci), en el caso de la procesión de la Virgen del Carmen de San Cayetano, y Cañete de las Torres (Tubamirum), con el cortejo de Puerta Nueva. Las celebraciones son muy diferentes, pero el sentimiento es bastante similar. En ambos barrios hay decenas de niños por las calles, pandillas de jóvenes, adultos y también mayores, que clavan la mirada en el rostro de las imágenes del Carmen, acarician su paso y terminan con una tierno mueca que deja entrever que esta escena la han vivido desde su niñez.

El cortejo de Puerta Nueva, organizado por la Asociación del Santo Escapulario -en honor a la cofradía que se erigió en este mismo templo-, camina en peregrinación hacia la iglesia de María Auxiliadora por la Ronda de Andújar para ganar el jubileo. En este rincón salesiano se vive una estampa insólita. La procesión se detiene ante la puerta de la iglesia sobre las 22.30 y se desarrolla una generosa ofrenda floral acompañado del rezo de la Salve y otros cantos marianos. El paso, llevado por la cuadrilla de costaleros que dirige Carlos Herencia, se recrea en este pequeño patio del colegio Salesianos antes de partir hacia el templo de Puerta Nueva.

Ambas procesiones coinciden también en las horas de regreso. Con la noche cerrada y cubierta más de la mitad de su recorrido, el cortejo de los carmelitas descalzos se dirige hacia la Cuesta de San Cayetano y el de los calzados vuelve a adentrarse en el barrio de la Magdalena en torno a la medianoche. Ahora hay incluso más fieles de los que hubo en el momento de la salida y éstos -los de uno y otro cortejo- no se marchan hasta que no ven el último vaivén de las bambalinas del palio.

El Himno Nacional suena primero en la parroquia de Puerta Nueva y después lo hace en San Cayetano, una procesión más remolona que la anterior a la hora de volver a su sede canónica. En ambos casos se multiplican los aplausos y los últimos besos a estas dos imágenes.

 

El Día de Córdoba


Publicado por nazarenodelaO @ 15:17  | Córdoba
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