En la jura de los cargos, el obispo hizo suyos dos de los puntos de su programa: el plan de formación y la obra social conjunta invitando a ponerlos en práctica. El nuevo mandatario asegura que los primeros pasos para que sean realidad se harán muy pronto.
- Nada más empezar se encuentra con la subvención concedida a la Federación de Peñas. ¿Le provoca rabia o envidia?
- No me da envidia en absoluta. Lo único que me provoca es entender que las instituciones, por falta de datos, supongo, o de conocimientos, no valoran a las hermandades en función de la riqueza que aportan a la ciudad. Sencillamente. A mí me parece muy bien que a la Federación le den lo que le dan, pero entiendo que no están valorando a las cofradías como les corresponde. Si a eso se le suma que la mitad de las cruces son de cofradías, que en la Feria un gran porcentaje de casetas es de cofradías, quiere decir que no se está valorando como corresponde a la Semana Santa y a las hermandades. Hay que sentarse a negociar un nuevo convenio y espero que sepamos hacerle llegar al Ayuntamiento los datos suficientes para que valoren a las cofradías como se merecen.
- Su programa es muy amplio. ¿Por dónde empezará?
- Por el plan de formación, inmediatamente. Hemos tenido la suerte de que al señor obispo le encanta y lo va a asumir como propio. Hemos dado un paso de gigante y eso quiere decir que ha sido un acierto nuestro. Lo asumirán a través del Instituto de Ciencias Religiosas Beata Victoria Díez. Se están estudiando las materias e incluso en una titulación que se daría al acabar el curso.
- Muchos de los intentos de cursos de formación han fracasado. ¿Cuál puede ser la clave para que con éste no pase lo mismo?
- Creo que los cursos no pueden ser monótonos, no pueden centrarse exclusivamente en un tema. Aunque la formación catequética sea muy necesaria, deben ser lo bastante abiertos como para que interesen. Como por ejemplo el arte, el bordado o hasta los costaleros. Así pueden atraer a muchísima más gente. El primer año será de prueba, pero yo tengo mucha confianza en que será un éxito. En la jura de cargos lo dijo el obispo: la idea es que en un futuro próximo se obligue a todos los miembros de junta de gobierno a tener el curso para formar parte de ella.
- Cerrando los ojos, ¿cómo espera que sean las próximas Semanas Santas?
- Hombre, cerrando los ojos, durmiendo y soñando de verdad (ríe), la vería dentro de la Santa Iglesia Catedral, pero sé que hoy es una utopía. Veo una carrera oficial más adecentada, con muchos más palcos. Veo a las entidades empresariales, sobre todo a las relacionadas con el turismo, apoyando a la Agrupación de Cofradías, trabajando codo con codo para mejorar la Semana Santa en todos los aspectos.
- Dice que la Catedral es una utopía. ¿Es porque lo ve difícil o porque no quiere hablar demasiado hasta que no se hayan dado todos los pasos?
- Hasta que no estén los pasos dados no se puede adelantar nada. Difícil no es por nuestra parte. Las dificultades vienen cuando tienes interlocutores que no sabes realmente cómo te van a responder. Pero yo tengo confianza en que vamos a saber convencer a toda la sociedad y en unos años vamos a ver que la gente respeta más a las cofradías y la labor que hacen.
- ¿Le parecen adecuados los horarios de entrada en carrera oficial y los tiempos de paso?
- No, creo que si fuera posible habría que adelantar en algunos casos los horarios. La gente tiene que disfrutar la Semana Santa y a los que tienen que trabajar al día siguiente hay que darles facilidades. En los primeros días creo que hay adelantar los horarios. A ver si somos capaces de convencerlas.
- Francisco Alcalde dejó sin hacer el proyecto del Museo Cofrade. ¿Piensa retomarlo?
- Lo entiendo como un museo en el que el patrimonio de las cofradías se puede ofrecer los 365 días del año y que sólo salga en casos excepcionales. Hoy el patrimonio que tenemos en Córdoba está muy limitado, salvo en tres o cuatro cofradías. Hay cosas muy valiosas, pero son las que tienen que utilizar para cultos y actos. No veo un museo donde estén saliendo continuamente piezas. Es interesante, sí, pero no con una perentoriedad de tener que llevarlo a cabo ya, cuando no hay un espacio digno para sede de la Agrupación.
- ¿Y cómo piensa conseguir la difícil empresa de una nueva sede?
- Sí que es difícil. Vamos a empezar los contactos, el primero con el obispo, y creo que hay ciertas posibilidades en unos meses de que haya noticias y haya algo en perspectiva. Otra cosa es que seamos capaces de llevarlo a cabo. Primero tenemos que contar con el obispo y más tarde con otras instituciones que aporten la ayuda necesaria para llevarlo a cabo.
- ¿Cuándo se verá hecha realidad la obra social conjunta?
- Si tenemos un poquitín de suerte, creo que en este primer año. Vamos a ser capaces de empezar el camino y podremos ver hecho realidad el comienzo de esa obra social conjunta. En la misma jura el obispo pidió que además de las obras sociales de cada hermandad, las cofradías hagan una obra social importante que se vea en el exterior como la obra de las cofradías.
ABC Córdoba