Apenas ha pasado una semana desde que Juan Villalba se impuso a Manuel Jurado en las elecciones a la presidencia de la Agrupación de Hermandades, pero le ha dado tiempo para contactar con representantes de diferentes instituciones y entidades para empezar a desarrollar su programa. Sin embargo, partidario de guardar las formas -aún no ha recibido la ratificación del Obispado-, afirma que aguardará unos días para que estos contactos acaben en reuniones y cuenten con una fecha cerrada en su agenda personal. El paso de las procesiones por la Catedral, la proyección de la formación y la obra social, la elaboración de un estudio de impacto socioeconómico y la optimización de recursos de la carrera oficial serán, en cualquier caso, los asuntos que marcarán el desarrollo de estos encuentros.
-Vuelve a los 13 años de abandonar la presidencia de la Agrupación. ¿Cree que ha cambiado el panorama cofrade?
- Ha cambiado mucho. Ahora hay más cofradías, el patrimonio es más importante e incluso las estaciones de penitencia y el sentido que han tomado algunas hermandades. Siempre para mejor.
-¿Será más difícil entonces la gestión de lo que fue entre 1987 y 1995, cuando estuvo al frente del colectivo?
-A priori será más o menos igual, aunque siempre hay que contar con que la experiencia juega a mi favor. Me ayudará la buena relación que aún guardo con las instituciones y entidades con las que tuve que contactar entonces.
-¿Qué cree que le hizo imponerse en las elecciones?
-La presentación de un programa serio, bien estudiado y trabajado, indudablemente. A todo esto hay que añadirle que he contado con un buen equipo.
-¿Su equipo lo componen todas las personas que quiso que lo integraran o faltan nombres?
-Hay más de 80 personas conmigo, unos con un puesto de responsabilidad y otros que se han brindado a colaborar. Evidentemente ha habido personas que me dijeron que no, pero uno trata de formar el mejor equipo posible y éste, naturalmente, siempre es mejorable.
-En su programa se refiere al paso de las procesiones por la Catedral como una meta cercana.
-Para hablar de la Catedral hay que partir de los puntos más importantes del programa, que son la formación, la obra social o la convivencia. Con este movimiento la Iglesia va a ser la primera que nos va a ayudar al paso de las procesiones por la Catedral. Las cofradías somos el movimiento más numeroso tanto de la Iglesia como de la ciudad y tenemos mucho que decir a esos cantos de sirena de otras creencias que dicen que tenemos que compartir el templo. Ésa es nuestra casa.
-Durante su anterior mandato ya hizo un estudio de viabilidad.
- Aparte de las negociaciones para la apertura de la segunda puerta, una comisión va a estudiar recorridos y posibilidades para llegar a la Catedral. Nuestro objetivo último es que la carrera oficial se desarrolle aquí. Tenemos que convencer al Cabildo de que no se trata de un paseo turístico.
-También se espera una mejor optimización de recursos en la carrera oficial.
-Antes de las vacaciones me reuniré con la alcaldesa para definir este aspecto. Tenemos que conseguir que se instalen más palcos, ya que la demanda es superior a la oferta. Esperemos que el Ayuntamiento le dé el empujón que necesita.
-Durante la campaña electoral ha sido enemigo de analizar la gestión de su predecesor, Francisco Alcalde, o el programa de su adversario.
-Una de las diferencias que hay entre los políticos y los cofrades es que nosotros debemos huir de los enfrentamientos. Públicamente nunca hablaré mal de ellos, entre otras cosas porque estar ocho años en la presidencia de la Agrupación, como es el caso de Alcalde, tiene un valor que no se paga con nada. De esta forma ayudo a que se cicatricen posibles heridas que se hayan abierto.
-¿Espera que el estudio socioeconómico favorezca la implicación de los hosteleros?
-Estoy convencido de que llegaremos a acuerdos con estos empresarios, no sé si a través de subvenciones o patrocinios, pero habrá apoyos en cualquier caso.
-¿Puede adelantar algo?
-El estudio se hará durante la Semana Santa del año que viene y será a pie de calle. Lo valoraremos todo, desde la opinión de los turistas hasta el grado de ocupación de los hoteles y los restaurantes.
-¿Qué apoyos económicos tendrá su Agrupación?
-Estamos en contacto con algunas entidades, pero adelanto que serán buenos.
-¿A qué se refiere cuando habla de cofradías hipotecadas?
-Me refiero a que no tenemos hipotecas absolutamente con nadie. Estamos abiertos a todos los que quieran ir con nosotros.
-Llega la hora de la verdad. ¿Ve escasos cuatro años para desarrollar un programa tan amplio como el suyo?
-Es un programa ambicioso, pero sentaremos las bases de todo para que, si queda algo por hacer, el siguiente pueda culminar.
-¿Será usted también el siguiente presidente?
-Ahora mismo ni me lo planteo. Ya se verá con el tiempo.
El Día de Córdoba