sábado, 28 de junio de 2008

Hora y media de presencia en las calles de la feligresía del Perpetuo Socorro alimentaron el calor devocional a la Virgen que, en la advocación mariana de cada 27 de junio, encontró ayer viernes la primera ocasión en la que el icono que la expone a la veneración de los fieles salía en solemne procesión. El rosario de la aurora del pasado otoño ya enseñó cómo, en esta tierra más dada a la imaginería escultórica, era posible que un cuadro sobre unas andas rezumara encanto mariano. Pero lo de ayer era otra cosa.

Ni el aplastante calor, rayano la situación de alerta declarada, arrugó a redentoristas, jóvenes de la Agrupación Parroquial del Cristo de la Salvación que la portaban y organizaban esta salida u otros feligreses pertenecientes a esta comunidad parroquial. El sofoco que el termómetro señalaba se vería aliviado, al menos, por la complacencia de una presencia que llamaba la atención por Las Torres, La Coronación o la Sagrada Familia. Calor devocional que, en cualquier caso, era remarcado por la música de la Agrupación de Pasión. Y eso sí era nuevo.

Pange linguam sonaba mientras aparecía en el icono cruzando el umbral de la puerta para abordar su tránsito por la avenida de La Soleá. La cruz parroquial ya iba, para entonces, por delante abriendo camino a las filas de mujeres de la Archicofradía del Perpetuo Socorro con su estandarte y, junto a feligreses en general, la representación del Consejo de Pastoral y otras de la sevillana parroquia del Perpetuo Socorro, en Nervión, o de la familia redentorista en la capital de España. Era, evidentemente, un día de fiesta en la feligresía. Y se notaba.

Desde los gallardetes al santuario

El interior del templo parroquial de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, escoltando el gran icono del presbiterio como pudo verse desde la Oración Poética que abrió estos actos, ya venía luciendo sendos gallardetes enormes que, en el característico color burdeos de los redentoristas, también salieron a la fachada con motivo de esta aparición de la Virgen en su itinerario. Farruca y Amontillado introdujeron a la procesión en la vecina feligresía de Santa Ana y, ya en Icovesa, Mosto y Uceda Aguilar la llevaron hasta el Santuario de María Auxiliadora.

El sacerdote rector de este salesiano templo en el que haría estación la redentorista procesión recibiría a la comitiva dirigiendo las correspondientes preces a María Santísima. Salesianas también volvían a ser, mientras tanto, las andas, las del San Juan Bosco de calle Cabezas, en las que la Virgen, como ocurriera allá en noviembre, realizara su itinerario de ayer. Tras ello era preciso buscar de nuevo, por calle Bulería o avenida de La Soleá, los pagos del norte del casco urbano en los que tiene su trono parroquial Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

La necesidad de estar en el templo para la celebración de la Eucaristía a las ocho de la tarde, la misa que completaría el triduo que se vino verificando en la iglesia, hizo necesario no perder ni un instante en este recorrido para el que, quizá, hubiera convenido algo más de tiempo previsto para la procesión. A la condición singular de esta salida de la Virgen del Perpetuo Socorro tan esperada se sumó, pues, una fugacidad en su paso quizá evitable en próximas ediciones de una presencia en la calle que ya no debe perderse bajo ningún concepto.

 

Jerez Información


Publicado por nazarenodelaO @ 13:03  | Jerez
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