Juan Villalba (Córdoba, 1950) ya sabe lo que es ser presidente de la Agrupación, pues estuvo en Isaac Peral desde 1987 a 1995, un periodo de intensa actividad. Casado y con dos hijos, prejubilado en Endesa, vuelve a intentarlo con la experiencia acumulada de haber sido además hermano mayor del Calvario entre 1999 y 2006.
- Después de trece años, ¿cómo se ha decidido otra vez a ser candidato?
- No había candidato, ninguno. De Manuel Jurado se venía hablando en los últimos cuatro años de que sería el próximo. Pero cuando llegó la hora de la verdad, el día del pregón, me dijo que no se iba a presentar. A partir de ese momento los amigos empezaron a animarme, diciéndome que tenía capacidad y experiencia. Decidí pensarlo y les dije que tendría que tener un programa y sobre todo un equipo de personas capaces, con experiencia por una parte y juventud, fuerza y conocimientos por otra. Y algo que tenían que tener en común todos: ser gente de Iglesia. Me comprometí a dar esos pasos, uno a uno, y dar el decisivo cuando hubiera tenido los otros dos.
- ¿De qué está más orgulloso del programa?
- Por ejemplo, del plan de formación. Está hecho a un año, completo, con el número de ponencias y aprobado por el obispo, que dijo que lo quería asumir él. Creo que las hermandades están cansadas de que se les diga que hay que hacer cosas. Hay que plantearlas qué hay que hacer y cómo, porque no quieren más problemas, sino las cosas hechas.
- ¿Cree que la Catedral es de verdad una demanda fuerte por parte de las cofradías?
- No lo creo, hay que ser muy realistas. Hay cofradías que no lo entienden, por diferentes motivos. Debemos saber explicarles por qué queremos ir a la Catedral, que no es un paseo turístico aunque tenga sus componentes culturales. Y cuando trabajemos por estas razones cristianas yo creo que podemos convencer a la inmensa mayoría de que puede ser lo más positivo para la Semana Santa de Córdoba.
- En su anterior mandato ya creó una comisión para estudiar llevar la carrera oficial a la Catedral. ¿Qué cambiaría la nueva?
- Las circunstancias han cambiado porque las cofradías están aprendiendo a andar al paso que se debe andar. Ahora hay medios informáticos para medir el recorrido de todas las hermandades. Esta comisión tendrá sobre la mesa más posibilidades para presentar un informe mucho más completo.
- ¿Se les daría entonces el trabajo hecho?
- Si se cambiara el recorrido una vez que se resolvieran los problemas físicos, el estudio indica que pocas dificultades tendrán las cofradías para cambiar el recorrido. La que más a lo mejor tendría que recorrer kilómetro y medio más, que sería como mucho dos horas. Aquí tendríamos que ser muy solidarios y ayudar a la que tenga más dificultades. La comisión haría el estudio de las alternativas de las hermandades en cuanto a recorrido, tiempos y posibilidades de entrada y salida. La idea es que mientras se resuelven los impedimentos físicos se pueda presentar a la asamblea el estudio completo con todas las alternativas.
- Ha insistido mucho en la obra social en estos días.
- Yo no digo que haya que hacer una obra social conjunta, sino que creo en ella. Se le ha presentado al obispo y está de acuerdo en que hay que hacer una obra conjunta. Todas las hermandades tienen una pequeña obra social y eso es muy positivo y no pueden abandonarlo, pero una obra social conjunta de todas puede plasmar la imagen y el sello de las cofradías a la ciudad, y el reconocimiento a la labor que hacemos. Nosotros no decimos vamos a hablar con, sino que hemos hablando con, concretamente con Cáritas. Si los hermanos mayores lo consideran, porque nos den la confianza, se les presentaría el proyecto y se llevaría a cabo antes de fin de año.
- ¿Qué cree que debería cambiar en la Agrupación?
- Lo primordial que necesitan nuestras hermandades es sentirse bien representadas por una junta de gobierno. Hay que hacer un esfuerzo, y así nos hemos comprometido, a visitar a las hermandades. Somos nosotros los que tenemos que conocer las necesidades de las hermandades. La junta de la Agrupación tiene que estar en disposición de resolver los problemas.
- ¿Cómo se consigue que las hermandades tengan el peso que merecen en la sociedad?
- Las hermandades están muy necesitadas de tener un peso específico en la ciudad, que sólo lo puede conseguir la Agrupación. Y todo viene a consecuencia de lo primero: buenas relaciones, que las cofradías se sientan bien representadas y que tengan la firmeza necesaria ante las instituciones para hacerles ver que representamos al colectivo más importante de nuestra ciudad, aquel cuyos gastos revierten en la ciudad. Cuando se presenta un problema no se puede mirar a otro lado y en determinados momentos se ha hecho. Hay acontecimientos muy tristes que han sucedido en los últimos tiempos que con una Agrupación firme se hubieran solucionado de otra forma.
ABC Córdoba