Después de varias semanas de conversaciones, charlas y encuentros, la comunidad franciscana le ha dado el sí a la cofradía de El Caído. A partir del mes de septiembre los titulares de la hermandad del Martes Santo serán trasladados hasta la iglesia de San Francisco para establecerse, de manera provisional, en este templo como su nueva sede canónica.
Las obras que se van a ejecutar en el colegio mayor Beato Diego José de Cádiz han obligado a la corporación a buscar un lugar donde permanecer durante la actuación que, como mínimo, durarán dos años.
El hermano mayor de El Caído, Pedro Pablo Reynoso, acompañado por los miembros de su junta de gobierno, habían visitado varias iglesias que se ajustaban a sus necesidades. Pero la que realmente les convencía era San Francisco. Pidieron cita con el superior de los franciscanos, el padre Ramón Estíbaliz, con la esperanza de que la comunidad estudiase la propuesta. Y lo hicieron. Aunque le pidieron a la junta de gobierno prudencia y paciencia.
Ahora ha llegado la hora esperada y la cofradía de El Caído puede anunciar públicamente que se trasladarán a San Francisco el 19 de septiembre y se ubicarán en la capilla de San Luis, al menos, durante dos años. Y es que la hermandad deberá esperar a que finalicen las obras de rehabilitación que la Junta de Andalucía va a acometer en el colegio mayor que, en principio, podrían durar poco más de 24 meses; aunque quizás los titulares no puedan regresar a su capilla hasta el 2011.
La corporación, a través de una comisión, ya ha comenzado a estudiar cuál será el itinerario que deberá realizar el Martes Santo, ya que deberá adaptarse a los recorridos del resto de las hermandades. Además, la salida de El Caído en 2009 será la que conmemore las bodas de oro de la fundación de la hermandad y cuando estrenen su nuevo paso de misterio.
La cuadrilla de cargadores empezará a ensayar en las próximas semanas para adaptarse al cambio. Y es que los hermanos deberán portar más peso del que estaban acostumbrados, además de admitir a seis personas más en la cuadrilla.
CABILDO DE ELECCIONES
Descendimiento y Merced
Por la mejora
La cofradía del Descendimiento celebró ayer sábado su cabildo de elecciones. Unas votaciones que han estado marcadas por la suspensión el verano pasado del mismo, a la espera de la llegada de un grupo que quisiese hacerse cargo de la hermandad y recuperarla. En los últimos años la corporación ha perdido hermanos de fila, y los capataces han dejado rápidamente el martillo para cederlo a otro. Pero parece que quienes quieren tomar las riendas desean hacer resurgir, como el Ave Fénix, de sus cenizas a la cofradía. Y sin duda este es el momento.
Otra de las hermandades inmersa en cabildo de elecciones es la cofradía de la Merced. Sin embargo, en el Secretariado Diocesano para las Hermandades y Cofradías se han presentado tres recursos contra una de la candidaturas lo que ha obligado a aplazar, no ha suspender, las elecciones hasta el mes de julio.
Y en septiembre le toca el turno a la archicofradía del Carmen. Manuel Cotorruelo debe dejar su cargo y dar paso a una nueva junta de gobierno. Una de ellas podría estar encabezada por una mujer.
A quien ya le han entregado las calles de la cofradía del Santo Entierro ha sido a Rafael Corbacho. El ex presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías ya dirige desde principios de esta semana la corporación del Viernes Santo que, quizás, no salga en 2009 o, a lo mejor, se convierta en cofradía de Sábado Santo; y mientras, la cofradía de Buena Muerte espera el decreto del Obispado que nombre, oficialmente, a Joaquín Fernández Repeto hermano mayor. La toma de posesión podría tendrá lugar a final de este mes, coincidiendo con la celebración de los cultos mensuales de la cofradías.
EL ROCÍO
Hermanamiento
Una 'pará' en Alcalá
La hermandad del Rocío de Cádiz celebrará el próximo fin de semana una convivencia en Alcalá de los Gazules. El motivo de este encuentro es la celebración del hermanamiento de la hermandad de Cádiz con la hermandad de la Virgen de Los Santos, patrona de la localidad alcalaína. Hasta allí se desplazarán un grupo de rocieros gaditanos, presididos por su hermano mayor, Manuel Montaño, para disfrutar de dos días con los residentes de Alcalá de los Gazules, capitaneados por el párroco, el padre Marco Antonio Huelga. Todos vivirán una pará rociera aunque no en Parque de Doñana, sino en este precioso pueblo de la Sierra de Cádiz.
La Voz