domingo, 15 de junio de 2008

Emocionalmente Pepín Álvarez ha quedado tocado con lo que le ha ocurrido en el lunes santo. Lo llamaron en las vísperas del Corpus para sondearle. Dijo que sí pero advirtió que si resultaba elegido presidente Adolfo Arenas, el no se sentaría en esa Junta Superior.

En principio los hermanos mayores aceptan el riesgo y prácticamente dan por cerrada la elección. Tanto que incluso el lunes pasado le piden a Pepín la documentación para tramitar la propuesta. Pero las dos semanas transcurridas entre la primera reunión y la segunda (unos días en los que a Pepín le llegan ofertas de la Madrugada y del Martes Santo) son clave para entender lo que pasó.

Cuando el lunes 9 se reúnen los del lunes santo en San Gonzalo el representante del Museo cuestiona la candidatura aparentemente cerrada. Le sigue otro y otro. El consenso se hace trizas por la clausula verbal del candidato sobre su posición si sale Arenas que varios se encargan de remover en esos 15 días. Así las cosas se parte de nuevo de cero y se llegan a colocar 8 nombres encima de la mesa.

Empiezan a votar como si eligieran pregonero. Uno de ellos es el joven heredero de una saga de conocidos cofrades que hubiera sido el gran campanazo.  A la final de la votación llegan Paco Vázquez Peréa y el adolfista Claudio Espejo que gana por mayoría. Lo llaman y acepta pese a que días antes había llegado a confesar su desánimo y sus ganas de retirarse ya que antes del lunes lo intentó en el domingo. Cuando llaman a Pepe Álvarez, éste no da crédito a lo que le cuentan. Cree que han jugado con su nombre y con su prestigio. Los demás creen que lo que ha jugado en contra de Pepín ha sido su sinceridad. 

José Cretario

ABC Sevilla


Publicado por nazarenodelaO @ 13:15  | Sevilla
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