El nuevo hermano mayor electo del Santo Crucifijo de la Salud, Luis Cruz de Sola, regresa a la máxima responsabilidad de la Hermandad de San Miguel, en la que ya estuvo hasta hace ocho años, con proyectos llamativos que, más allá de lo puramente cofradiero, se proponen alguna iniciativa de corte social.
Elegido hace, hoy mismo, una semana, Cruz, a la espera de poder formalizar la toma de posesión de su junta de gobierno, ya propone, “trabajando al lado de Cáritas, un centro de acogida que funcionará en la parroquia”. La idea, a la luz de los casos que se viven en la zona, es atender especialmente a niños e inmigrantes.
50 o 60 en grupos de trabajo
Luis Cruz, que ya se caracterizó, cuando en los años noventa ejerció de hermano mayor en su primera época, por su empeño en implicar a muchos cofrades en la gestión en las diferentes parcelas de trabajo de la Hermandad del Santo Crucifijo, vuelve ahora a la misma responsabilidad con similares trazas.
Anuncia una junta de gobierno que aglutinará a veteranos y jóvenes con edades muy variopintas. “Veintidós miembros con una media de cuarenta años”, reconoce avisando que pretende implicar, igualmente, a unos cincuenta o sesenta cofrades de San Miguel en las diversas parcelas de trabajo.
El viernes, día de la hermandad
El trabajo por el grupo humano que, en una hermandad tan hecho por otra parte como el Santo Crucifijo, ha de priorizarse lleva al nuevo hermano mayor a proponerse, de otro lado, la intención de establecer un día a la semana como momento de encuentro de todo aquél que quiera convivir de modo especial con sus hermanos.
En ese honorable objetivo se plantea la posibilidad del viernes “como día de la Hermandad”, una jornada para celebrar juntos los cultos semanales en San Miguel y para compartir un rato con los hermanos en la casa de hermandad.
Tras el manto de la Encarnación piensa en el paso de misterio
Aunque desvela que lo suyo no será especialmente atender al patrimonio cofrade salvo en lo imprescindible, Luis Cruz avisa de la necesidad de próxima restauración del paso de misterio del Santo Crucifijo de la Salud. En estos momentos, la Hermandad está pendiente de los trabajos que el bordador jerezano Ildefonso Jiménez realiza en el manto de salida de la Virgen de la Encarnación, la titular mariana de los cofrades de San Miguel. La obra, diseñada en su momento por Juan Manuel Rodríguez Ojeda, está siendo pasada a terciopelo nuevo restaurándosele los bordados y restituyendo allí donde no queda otra solución. A finales de este mismo año 2008 se espera que los trabajos estén finalizados de modo que la próxima Semana Santa vuelva a vestir la imagen de la dolorosa esa espléndida prenda.
—Una custodia nueva—
A ello sólo une, en una primera mención al menos, otra posibilidad material que el equipo de Luis Cruz afrontaría durante los próximos años de gestión: el encargo de una nueva custodia. En este caso no se trata sino de reforzar el carácter sacramental de la Hermandad para la que al nuevo hermano mayor le gustaría contar con “una especie de adoración nocturna”.
Jerez Información