
Poco pudo disfrutarse en la jornada del domingo de la procesión eucarística organizada por la hermandad de la Cena, pues al poco de haber salido el cortejo desde la parroquia del Beato Álvaro de Córdoba, la lluvia hizo acto de aparición, por lo que la hermandad tuvo que acortar su recorrido. Se estrenaba la talla de la peana de la custodia, que salió aun sin dorar y que conforma un maravilloso conjunto.
Fotografías: Andrés Fresno

