lunes, 09 de junio de 2008

La banda de cornetas y tambores Amor de Cristo de San Juan de Aznalfarache no paró de tocar durante la mañana por las calles de Santiponce. Era el anuncio, en forma de marcha adornada con cohetes, de que el gran día había llegado. El gran día para que la madre y patrona del municipio fuera coronada.

 

Los santipoceños vivieron un día grande. Se respiraba en su ambiente, alrededor de la Plaza de la Constitución, de la Parroquia de San Isidoro del Campo, de la Avenida de Extremadura... La coronación estaba en el aire. El calor no dio tregua, pero no fue obstáculo para que cientos de personas vieran salir -muchos de ellos ataviados con mantillas y chaqués-, a eso de las siete menos cuarto de la tarde, a la cruz de guía que lideraba un cortejo formado por autoridades, junta de gobierno, los monaguillos con los coronas, los ciriales y una Virgen que, sin banda de música, dejaba las primeras huellas en las calle de Santiponce en Su día.

 

Al filo de las ocho de la tarde comenzó la procesión litúrgica, con el cardenal Carlos Amigo Vallejo junto al resto de sacerdotes accediendo a la plaza de la Constitución desde la calle Alcalde Cipriano Moreno Montero. A continuación, comenzó el solemne pontifical, cantado por la coral polifónica de Nuestra Señora de la Esperanza Macarena de Sevilla.

 

«¡Qué gozo más amable y qué gloria más sublime puede haber para una madre ser coronada con el amor de su hijo!», exclamaba Amigo Vallejo durante el pontifical. Una corona preparada con los «Misterios de la Gloria para la Santísima Virgen de Santiponce. ¡Ay Santiponce lo que sabe de historia, lo que hablan las piedras de este lugar. Era posada de los peregrinos y pan que se daba para el que tenía que emprender su camino!» Pero el Cardenal no hizo referencia a esta localidad como «recuerdo pasado, sino pujanza de futuro, para buscar raíces de la historia y aprender». Además, destacó el hecho de que Santiponce e Itálica aparezcan «en los mejores catálogos de momentos esplendorosos de la Iglesia hispalense». Posteriormente, se acercó hasta Nuestra Señora del Rosario y la coronó en un ambiente de máxima emoción entre todos los hermanos que se dieron cita en la Plaza de la Constitución, mientras sonaba el Aleluya y se soltaron palomas al cielo de Santiponce.

 

Cuando la noche se cernió, sobre las diez y media, la Virgen del Rosario Coronada comenzó una bella procesión extraordinaria, armonizada por la Sociedad Filarmónica de Nuestra Señora del Carmen de Salteras, que partió de la Plaza de la Constitución y le llevó por las principales calles del municipio.

Finalmente, bien entrada la medianoche y en un ambiente de mayor recogimiento, se produjo la entrada de la Virgen del Rosario Coronada con la que se puso el colofón de oro a un día que ansiaban desde hace semanas muchos habitantes de esta localidad aljarafeña.

 

ABC Sevilla


Publicado por nazarenodelaO @ 14:24  | Sevilla
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