lunes, 09 de junio de 2008


El pasado sábado tuvo lugar la procesión de María Auxiliadora por las calles del barrio de Capuchinos, la cual volvía a recuperar su forma habitual tras los fastos del centenario de la coronación celebrados el año pasado. Junto a la Virgen también formaron parte del cortejo Santo Domigo Savio, portado por los más jóvenes del colegio salesiano y San Juan Bosco, el “culpable” de descubrirnos el Auxilio de María.

 



Lloviznó levemente justo cuando salía el cortejo, se ve que se aficionan las nubes a los actos cofrades porque menudo mes de mayo hemos sufrido al respecto, pero la archicofradía pudo realizar su salida sin mayores complicaciones climatológicas. Con el Rendido a tus plantas, como en la inolvidable salida de
la Catedral del año pasado, salía el trono de María Auxiliadora.



 

Casi media hora tardó en andar de nuevo el trono de la Señora, tiempo que se empleó en organizar la procesión. Los devotos que acompañan a la Virgen lo hicieron tras su trono, lo que hizo que el cortejo fuese corto para tres tronos y que las bandas se molestaran.



 

Volvió a pasar María Auxiliadora por algunas de las calles por donde lo hizo el año pasado en el rosario que sustituía  a la procesión anual y nuevamente fue recibida con todo el cariño de sus vecinos que engalanaron sus balcones y tiraron petaladas.  La emoción de estos vecinos quedó patente una vez más al ver pasar a su Auxiliadora ante sus casas.



 

El recogimiento de estas calles hizo que el trono luciera mejor, especialmente en calle Regimiento y Unamuno con Reina de Triana y Sevilla Cofradiera el trono rememoró su buen hacer del año pasado, pero por desgracia solo fueron pinceladas sueltas en las cinco horas de procesión. A ritmo rápido y paso largo fue el trono la mayor parte del recorrido desaprovechando las marchas que se interpretaron. El susto de la noche fue provocado por un cable que no se salvó adecuadamente y que hizo que el halo de la Señora se doblase.



 

Mal ejemplo para todos fue el mayordomo de trono que se iba a la acera para fumar, haciendo justo lo contrario que había pedido a sus portadores y es que algunos por muchos años que pasen no acaban de enterarse de que ciertos comportamientos deben ser extinguidos de toda procesión, ya sea gloriosa o penitencial, o acaso no merece el mismo respeto y dedicación las Glorias de María que las Penas de su Hijo. Somos muchos los que abogamos por una actualización de mayordomos desfasados, que ya cumplieron su cometido en el pasado y que perduran contra viento y marea.



 

Con media hora de adelanto llegaba María Auxiliadora ante su Santuario, pero hasta la hora prevista, las 23.30 no se recogió la Señora, antes hubo tiempo para las buenas noches, el Rendido a tus plantas y el giro de 360 grados previo a la entrada de la Virgen.



 

También hubo momentos de estupor ante la extraña y esperamos y deseamos, irrepetible maniobra, baile o como se pueda definir, que hizo el trono de Don Bosco cuando se encontraba frente a María Auxiliadora justo antes de entrar al Santuario. Tras levantar a pulso, algo que no se estilaba por San Bartolomé desde hace años, empezó a avanzar hacía la Virgen haciendo unos extraños pasos, más propios de una danza mal bailada que de llevar un trono.



 

Concluía la procesión de este año de María Auxiliadora, la última de la junta que hasta ahora había regido los destinos de esta peculiar corporación letífica. La nueva junta deberá decidir si la línea en la calle es la del Centenario o si los atisbos extraños de este año que recordaba a tiempos pretéritos pueden seguir teniendo cabida.









Publicado por nazarenodelaO @ 0:02  | Málaga
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