Las altas temperaturas que se registraron en el mediodía de ayer sábado en la Campiña cordobesa no impidieron que más de siete mil romeros acompañaran a la Virgen de los Remedios Coronada en su tradicional romería desde Aguilar de la Frontera hasta el santuario de la Fuente de don Marcelo, situado entre la localidad aguilarense y Montalbán.
Aunque el calor comenzó a apretar desde bien temprano, la Virgen fue recorriendo como un auténtico soplo de aire fresco cada uno de los cinco kilómetros que constituyen el camino de ida hasta la ermita. Nadie cejó en el empeño de acompañar a la Pastora de Aguilar que viajó entre continuos «vivas», «olés» y los gritos de «Remedios Guapa».
Las calles del municipio, abarrotadas de público, despidieron a su Reina sobre las 10.30 horas una vez que recorrió el itinerario que separa la iglesia de la Veracruz, que la cobija durante todo el año, del Llanete de Manuel López, de donde parte la carretera del santuario.
El camino se convirtió entonces en un río humano, jalonado por momentos de intensa emoción como el paso por el río Cabra, donde un grupo de amigos cantó a la Señora de Aguilar unas sevillanas para recordar a sus compañeros fallecidos. El rezo del ángelus en el monumento de la Virgen situado a media distancia entre Aguilar y el santuario se ha convertido desde hace algunos años en un hito fundamental del recorrido. Después de que el párroco, Juan Ropero, rezara la oración, el coro entonó los cánticos tradicionales que exaltaron a todos los devotos congregados.
Tras la carreta de la Virgen tirada por bueyes caminaron las once hermandades filiales de la Cofradía matriz con sus carrozas y simpecados convirtiendo el camino en una serpiente multicolor donde no faltaron centenares de caballos y jinetes.
Otro de los puntos emocionantes lo constituyó el paso por la cruz de Don Vicente. Allí, la tradición manda que los romeros bajen las andas de plata de la Virgen de la carreta de bueyes para llevarla a hombros hasta el santuario, distante apenas un kilómetro.
A la 13.30 horas y tras recibir el saludo de todos los Simpecados, la Virgen de los Remedios entró en su ermita jaleada y vitoreada por todos. Al ser depositada en el altar de la capilla, el coro entonó la Salve que fue acompañada por todos los romeros.
Fe y devoción
Ya por la tarde, entró en el Real la Hermandad filial de Montilla, que salió por la mañana de la vecina localidad montillana recorriendo el camino de Jarata. De nuevo hubo tiempo para la emoción y la fe. Por la noche, tras el rosario, las hermandades comenzaron sus turnos de oración, una actividad que se prolongó hasta las primeras horas del domingo.
Mientras tanto, los alrededores de la ermita permanecieron repletos de gente que se fueron recogiendo en las casas de hermandad o en las numerosas hogueras que se encienden en los parajes que circundan el santuario, a las orillas del río Cabra. En total, unas 30.000 personas pasarán por la romería durante el fin de semana.
Hoy se celebrará la Santa Misa en el patio de la ermita. A las 19.15 comenzará el recorrido de retorno tanto de la Virgen como de sus hermandades hasta Aguilar, adónde llegarán sobre las 21.30. Cuando la Virgen entre de nuevo en el templo de la Veracruz, la Campiña habrá sido bañada un año más por la brisa de su Pastora.
ABC Córdoba