domingo, 01 de junio de 2008

A menos de un mes de las elecciones del Consejo y aunque aún no se ha abierto el plazo de presentación de candidaturas, la revista Pasión en Sevilla, que sale este jueves les va a ofrecer, entre otras muchas cosas, la situación de los escenarios electorales del Consejo. De todo el paisaje se puede aislar, porque tiene vida propia, un hecho singular que está dando que hablar tanto o más que el conjunto de la campaña: la elección del delegado de la Madrugada. Aunque históricamente, salvo contadas excepciones, han sido los candidatos a presidente quienes elegían el perfil que luego se negociaba con las cofradías de cada día, el hecho de que este año existan tres candidaturas ha pervertido de alguna manera el sistema. Ahora son las hermandades, o los hermanos mayores, quienes salen a buscar o son personas de dilatada experiencia en el mundo de las cofradías las que se vienen a ofrecer.

 

En la Madrugada se han colocado un abanico de nombres de perfil alto, porque según algunos hermanos mayores su embajador debe tener un peso equivalente a la notoriedad de la jornada; nombres como los de Alfredo Flores, Luis Miguel Martín Rubio (que declinaron); el ex hermano mayor del Cachorro, Francisco Osorno, y Joaquín Moeckel frente a las propuestas de las candidaturas al Consejo, que han sido las de Antonio Franco y Ricardo Mena. Ya sabemos que Moeckel no es hombre que deje indiferente a nadie, y su irrupción ha provocado una especie de revuelo entre las seis cofradías de la jornada. Su patrocinador es el hermano mayor del Silencio, Antonio Rodríguez Cordero, que ha ido «vendiendo su idea» a sus iguales. Moeckel para aceptar pidió consenso ¿Hay consenso? Vamos a ver: en hermano mayor, el del Silencio es el único que respalda sin reservas «su» propuesta; los de la Macarena, Esperanza de Triana y Los Gitanos estarían de acuerdo si existiera el acuerdo de las seis, mientras que El Gran Poder y el Calvario prefieren un perfil distinto.

 

Al margen del nombre en cuestión también se detecta una cierta división entre quienes piensan que es importante el «peso» de su delegado y quienes plantean simplemente una elección eficaz. El presidente del Consejo ya expresó en privado su malestar por esta manera de elegir delegados, que a su juicio constituye un «ninguneo» a los candidatos a la presidencia (Arenas, de la Peña y Heras), que tendrían que gobernar más que con un equipo, con una confederación de delegados. Los próximos días será clave para resolver la elección de los delegados de la Madrugada, del Martes y Jueves Santo, donde la cosa se mueve de otra manera. Pero el caso de la Madrugada se ha llegado a convertir en el episodio más llamativo y florentino de esta inaudita carrera hacia San Gregorio.

 

José Cretario

 

ABC Sevilla


Publicado por nazarenodelaO @ 11:12  | Sevilla
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