martes, 27 de mayo de 2008

Entrevista a Jaime Fernández Argüeso. Candidato a Hermano Mayor de Pasión.

-Como médico, ¿qué diagnóstico hace de la situación actual de la Hermandad y qué le lleva a presentarse como candidato?

 

-Por la firme creencia de que la Hermandad necesita una renovación y un nuevo impulso que revitalice sobre todo su vida interna. Cuando la junta de gobierno me propuso en enero para encabezar la candidatura orientativa pensé que me estaban dando una oportunidad única para sacar adelante el proyecto de renovación y unión que a viva voz nos demandan los hermanos.

 

-¿Ha buscado para su equipo un perfil determinado?

 

-Estuvimos trabajando primero en el proyecto y luego hemos ido buscando factores humanos en el cuerpo de hermanos afines a nuestras ideas y que representaran a todos los sectores de la hermandad, personas decididas a trabajar por devolver a Pasión a esa categoría devocional que siempre ha tenido en Sevilla.

 

-Lleva una mujer en su junta. ¿Qué opina sobre la polémica surgida porque las reglas de la Hermandad niegan todavía esta integración de la mujer?

 

-Cualquier hermano conoce las Normas Diocesanas. Creo que fue Pasión en 1984 la que impeló a Palacio para proponer una mayor actividad de las hermanas en la vida interna de la Hermandad. Las reglas actuales no responden a las necesidades de Pasión en el siglo XXI. Tenemos unas reglas obsoletas que, por no querer enfrentarse a la cuestión de las nazarenas, lastran a la hermandad con otros problemas mucho más graves como, por ejemplo, que un hermano que esté en Valencia no pueda votar por correo en los cabildos o que no se pueda designar a la comisión de caridad un presupuesto acorde con los nuevos tiempos.

 

-¿Para cuándo las nazarenas?

 

-Es un asunto irreversible. Pero creo que la Hermandad debe asimilar las cosas a su tiempo, sin perder sus señas de identidad como comunidad de fieles. Será un asunto sobre el que todos los hermanos se pronunciarán con toda libertad en un cabildo general. La convocatoria será inminente.

 

-¿Pasión siempre en el Salvador?

 

-El Salvador es nuestra casa desde 1868. Tras cinco años de exilio no debemos desaprovechar volver a un templo recién restaurado y que va a estar abierto al culto con un horario más amplio que antes y que va a contar con una actividad religioso cultural espléndida. Los hermanos han hecho un desembolso económico importante para restaurar todos los enseres de cara a la vuelta al templo. La única posibilidad para abandonar el Salvador es que haya un importante número de hermanos que lo proponga.

 

-La suya es la candidatura orientativa, porque le designa la junta saliente. ¿Esto ha sido un lastre o una ventaja?

 

-En realidad a mí no se me ha favorecido en absoluto por ser candidato orientativo, una elección a la que obligan las reglas de la hermandad. No he tenido trato preferente. Y a mí se me ha presentado a los hermanos a través del boletín como se ha hecho en otras ocasiones.

 

-Usted habla de renovación. ¿Eso quiere decir romper con la herencia de quien le designa?

 

-Se da una paradoja. En mi junta sólo llevo a un miembro que ha estado en la última junta, mientras que la otra candidatura lleva cinco o seis.

 

-¿Cómo encajar la formación de los hermanos en su organigrama y programa de gobierno?

 

-Nuestro principal proyecto es que volvamos a ser una comunidad de fieles unida. Vamos a restaurar la dirección espiritual, porque desde hace más de una década Pasión no tiene director espiritual y queremos ofrecer la formación que requiere nuestra condición de miembros de la Iglesia.

 

-¿Proyectos para la cofradía?

 

-Propondremos hacer una limpieza al rostro de la Virgen, que parece necesaria, y renovar los bordados del palio, pero siempre con la recomendación previa de un grupo de expertos y marcando prioridades.

 

-¿Su posición ante dos debates eternos en Pasión: recuperar la figura del cirineo y el acompañamiento musical del palio?

 

-Es una cuestión de opiniones. Si verdaderamente existe una inquietud en la hermandad por alguna, será momento de debatirlo en un cabildo.

 

-Al futuro Consejo qué le pediría...

 

-Tengo poca experiencia, pero creo que el Consejo debe estar cerca de las hermandades, para que las vertebre y las comprenda. Es necesario mejorar la formación y dar un sentido espiritual a todo lo que hacen las cofradías como espejo de la fe y la religión. Creo que nuestra gran patronal nos tiene que coordinar en esto.

 

-Y un último mensaje a los hermanos.

 

-Esta es una oportunidad histórica. Pasión decide su futuro. Yo y mi junta proponemos la renovación en un momento en el que nos jugamos mucho. Sólo pido que se analice la trascendencia de estas elecciones.

 

ABC Sevilla


Publicado por nazarenodelaO @ 16:43  | Sevilla
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