Muy pocos recuerdan una procesión del Corpus en la que la lluvia hiciera acto de presencia -la última vez fue a mediados de la década de los 90-, pero prácticamente nadie puede precisar con exactitud un año en el que se suspendiera por este motivo. El agua, en contra de lo que suele ser habitual, no empañó esta jornada y permitió a los millares de fieles que se dieron cita en la Catedral disfrutar con la belleza y el recogimiento de un cortejo bajo los arcos del templo. Aunque no hubo la tradicional alfombra de juncia, mastranzo y romero con la que el Ayuntamiento engalana las calles del Casco Histórico y el centro de la ciudad y los rayos de sol -ausentes ayer- tampoco hicieron brillar la custodia de Enrique de Arfe, la inédita mañana de domingo resplandeció a pesar de la lluvia y los nubarrones grises.
Se cumplieron los pronósticos de Meteorología -que daba un 95% de probabilidad de precipitaciones- y la custodia no pasó bajo la Puerta de las Palmas. Centenares de cordobeses se vieron obligados a acudir a la Catedral y numerosos fieles no terminaron de instalar sus altares tras conocer la decisión adoptada de suspender la procesión. Primero se pensó en un breve recorrido por el entorno de la Catedral y después, se optó por prescindir de la calle y celebrar la procesión en el interior de la Catedral, una medida que prácticamente se daba por hecha incluso antes de que los representantes del colectivo cofrade la dieran a conocer.
En torno a las 09:45 se inició el cortejo con la participación de la mayor parte de las hermandades de Penitencia y Gloria de la capital. Los músicos de la Banda de Música de María Santísima de la Esperanza interpretaron el himno nacional y los fieles entonaron cánticos como los dos himnos eucarísticos y Christus vincit. Las arcadas y las naves del primer templo sustituyeron al callejero por el que discurre esta procesión hacia la plaza de las Tendillas mientras la custodia de Arfe aguardaba en la nave central de la Catedral.
Lo inédito de esta escena tiene mucho que ver con la fecha en la que se ha celebrado el Corpus, que suele desarrollarse a lo largo de junio, mes de poca agua. Tendrá que pasar algo más de medio siglo para que esta procesión tenga lugar nuevamente un 25 de mayo, ya que su celebración está relacionada con la fecha de la Semana Santa. Este año cofrade pasará, por tanto, a la historia tanto por las bajas temperaturas que se registraron en noches como el Lunes o el Martes Santo, y al hecho de que la romería del Rocío -a la que acuden centenares de cordobeses- se desarrollara semanas antes de la Feria.
El Día de Córdoba