La Iglesia de San Pablo, sede de la adoración nocturna cordobesa, acogió ayer el 5º pregón eucarístico del Corpus Christi. Un acto organizado conjuntamente entre la Agrupación de Cofradías y los adoradores que comenzó con los sones de la banda de música Nuestra Señora de la Estrella, que interpretó tres escogidas marchas relacionadas con la eucaristía.
Acto seguido, se procedió a la exposición del Santísimo Sacramento, un íntimo y solemne acto que contó con la escolanía de Jesús Nazareno y Santo Domingo Savio. Minutos después de escuchar la delicadeza de estas voces blancas, tomó el atril Juan José Primo Jurado, presidente de la adoración nocturna de Córdoba, quien presentó al pregonero Manuel Casas. Primo Jurado centró la figura del pregonero en tres grandes coordenadas que forman su vida: su familia, su religión y su capacidad infatigable de trabajo.
Tras las sentidas palabras del presentador, Manuel Casas inició su pregón. El pregonero comenzó trazando una perspectiva de sus vivencias en los más de 40 años que lleva como adorador nocturno.
En el transcurso del pregón, las naves de San Pablo se inundaron de nuevo con las voces blancas de las escolanías, que brindaron un especial momento para reflexionar las palabras del orador.
Manuel Casas hizo gala de su condición de cristiano, regalando con clara exposición una magistral lección de amor a Cristo Sacramentado, del que dijo que quiere compartir su amor; por otra parte, reivindicó el antiguo recorrido del Corpus.
Finalmente, las escolanías volvieron a brillar en esta noche eucarística entonando Rendido a tus plantas en honor a María Auxiliadora.
Diario Córdoba