El enriquecimiento artístico y la vitalidad de la Hermandad de la Paz y Esperanza son una realidad y ayer fueron palpables por partida doble. A la bendición del retablo del Señor de la Humildad y Paciencia se le sumó la peculiar presentación del boceto del nuevo manto que lucirá la también conocida como Paloma de Capuchinos. Y, cómo no, en ambos momentos la cofradía volvió a encontrarse con un notable respaldo, tanto de los propios representantes e integrantes de la hermandad como de cofrades y fieles de otros puntos de la ciudad, que acudieron al convento del Santo Ángel para conocer de primera mano el dibujo a tamaño natural del manto y la restauración de la hornacina del titular de la corporación.
Apenas habían transcurrido 25 minutos del inicio de la misa en el templo de la Paz cuando, en pleno ofertorio, fray Fernando Rodríguez -guardián del convento capuchino- se dirigió a la nave del Evangelio para bendecir el retablo. Su dorado, realizado por el artista cordobés Ángel María Varo, lucía resplandeciente y la pieza estaba flanqueada por dos faroles y dos jarras con rosas rojas. El fraile capuchino llegó a esta nave precedido por tres acólitos, que portaban la cruz parroquial y dos ciriales, y en compañía de la junta de gobierno de esta corporación.
Pero el capítulo de novedades no quedó sólo en la bendición de este retablo del siglo XIX, del que fue propietario un obispo catalán y que la hermandad adquirió recientemente en la galería de arte Fernando Durán, en Madrid. En el local de salida de esta corporación, en el lado opuesto del convento del Santo Ángel, los hermanos de la Paz presentaron el diseño del nuevo manto. A tamaño natural y colocado sobre el pollero de la Virgen, el boceto dejaba ver los motivos florales, el cuerno de la abundancia y la infinidad de detalles de la que puede considerarse como la obra culmen de fray Ricardo, autor de otros diseños de manto en Córdoba.
Mientras el hermano mayor de la Paz, Manuel Quirós, concedía cierta importancia a esta inusual presentación -"se nos ha ocurrido mostrarlo así para que haya una visión cercana de cómo quedará en el paso"-, algunos de los asistentes se detenían en los motivos representados en el dibujo de fray Ricardo. Así, hubo quien incidió en el manto, que se está bordando en los talleres Salteras de Sevilla, no llevará toca y que ésta quedará simulada en la parte alta de la pieza.
Sea como fuere, como apuntó el dirigente de la Paz, el objetivo es que el manto pueda lucirse en la procesión del año que viene.
El Día de Córdoba