Los cinco cofrades -dos de ellos antiguos hermanos mayores- que la junta de gobierno del Rescatado había inhabilitado por un periodo de diez años podrán volver a ejercer cargos de responsabilidad en esta corporación trinitaria. La cofradía no ejecutará así una actuación que dio a conocer a finales del pasado año a sus hermanos a través de una carta tras analizar unas presuntas irregularidades cometidas mientras estuvieron al frente de la hermandad. En aquel documento, que firmó el actual hermano mayor, Miguel Gallardo, y al que tuvo acceso El Día, la hermandad implicaba con nombres y apellidos a los ex dirigentes José Claro y Rafael Pino, así como a Jesús Granados, Gerardo Puerto y a Manuel Criado. Ahora, casi seis meses después de adoptar esa polémica decisión, la cofradía los perdona con objeto de "recuperar la normalidad".
A través de una nueva carta, a la que también ha accedido este periódico, la hermandad encabezada por Gallardo apunta que, a pesar de que anunció de forma oficial al resto de componentes de la cofradía la inhabilitación de estas cinco personas, "en ningún momento han sido disciplinariamente sancionados y por lo tanto no apartados de la hermandad". Asimismo, el texto arroja que esta corporación se ha guiado por "los caminos del perdón y la reconciliación a los que siempre nos llama nuestro querido titular".
La cofradía trinitaria también acepta el "ofrecimiento de estas personas, hermanos de la hermandad, de dejar trabajar en paz a la actual junta de gobierno para poder cumplir los objetivos marcados en nuestros estatutos". El documento concluye con una invitación a "entrar de una vez por todas en un periodo de larga normalidad en el que cada uno de los hermanos podamos sentirnos como tales y de esta forma manifestar nuestro verdadero amor a los titulares".
Fuentes consultadas por este periódico apuntaron que los cofrades a los que se les anunció que iban a ser inhabilitados habían emprendido acciones legales tanto por la vía civil como por la canónica al haberse sentido "seriamente agraviados" por las acusaciones vertidas por la cofradía. En este sentido, desde el Obispado señalaron que no tenían constancia de que este grupo de cofrades no había retirado aún la denuncia canónica. Con este acto de perdón público la cofradía espera que estos cinco hermanos desistan de sus intenciones.
El Día de Córdoba