lunes, 12 de mayo de 2008

 

Se hizo historia en la tarde del pasado domingo. Muchos años hacía que Nuestra Señora del Rosario, la que recibe culto en la parroquia de San Carlos y Santo Domingo no salía a la calle, la última vez parece ser que fue en una concentración mariana de la centuria pasada, por tanto para la gran mayoría de los allí presentes era la primera vez que veían a esta imagen datada en el siglo XVII en la calle.



 

Lo hizo la Virgen del Rosario ataviada con saya blanca y manto celeste, con su presea, símbolo del esplendor pasado, sobre el trono de traslado de la Soledad de Mena. Rosas y claveles rosas conformaban el exorno floral de las andas.



 

A las cinco y media las puertas de Santo Domingo se abrieron para que la Virgen del Rosario volviese a recibir la luz del sol, para que volviese a pasar por su barrio, ese del que sabía por sus vecinos y devotos y que desde la última vez que lo visitó ha cambiado tantísimo.



 

El breve cortejo se iniciaba con la cruz parroquial acompañada de dos ciriales, seguida de la representación de la Archicofradía del Rosario de Granada, muy vinculada al actual párroco del templo y antecediendo a la Virgen un grupo de infantes ejerciendo las labores de turiferarios.



 

A la ida se rezó el Santo Rosario y cuando llegó la Virgen al Llano de Doña Trinidad todos los asientos dispuestos para la celebración de la eucaristía se encontraban llenos. Esta era la finalidad de esta salida, celebrar la festividad de Pentecostés con el barrio, para así relanzar la devoción a Nuestra Señora del Rosario.



 

Finalizada la misa, la banda de música Eduardo Ocón se incorporó tras el trono, pese a no integrarla en esta ocasión la totalidad de los músicos sonó bastante bien en su primera intervención procesional en la ciudad.



 

Más gente acompañó a la Virgen en su vuelta a Santo Domingo, muchos fueron los cofrades que no quisieron perderse esta jornada histórica. Volvió la procesión por el mismo recorrido tomado a la ida.



 

Todo marchaba dentro de los cauces previsto hasta que llegó el gran susto de la tarde. Los corazones de los allí presentes creo que aún se aceleran al recordarlo. El Niño que la Santísima Virgen porta en sus brazos llevaba un particular movimiento desde la salida, aparte de ir en una posición extraña. De vuelta y cercanos al templo dominico, levantó el trono y el Niño se volcó, quedando por suerte sujeto a su Madre.



 

Tras el susto llegó el saludo a Nuestra Señora de los Dolores, donde su hermandad esperaba corporativamente. La representación de Dolores del Puente marchó desde ese instante tras la Virgen del Rosario.



 

Con bastante más público que cuando salió la Virgen llegaba ante la puerta que rato ante la había visto salir y de cara a los allí congregados y a los sones de La Estrella Sublime hizo su entrada en Santo Domingo. Acababa aquí esta tarde histórica, el principio de lo que puede ser la recuperación de esta Gloria para Málaga, pudiendo ser lo próximo la restauración de la Virgen por el IAPH, que buena falta le hace.


























Publicado por nazarenodelaO @ 19:12  | Málaga
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Publicado por HERMANO35
martes, 13 de mayo de 2008 | 21:06
Gracias a nuestro amigo y vecino Paco Bermudez que a el es al que debemos de agradecerle la recuperacion a la calle de esta imagen, la idea surgio del parroco pero el la ha materializado.
Gracias, Paco
Publicado por BENEDICERE
martes, 20 de mayo de 2008 | 12:56
Y gracias al autor de este reportage por las extraordinarias fotos que aqui ha colocado