Alegría, bullicio y color, mucho color. Estos fueron los tres elementos que caracterizaron un año más uno de los actos más populares y multitudinarios de las Fiestas Aracelitanas. La Ofrenda de Flores a la Patrona se convirtió en un auténtico ejemplo de participación y de fervor mariano a la Virgen de Araceli.
La cita fue en el Paseo de Rojas, entre la frondosa arboleda del foro lucentino los devotos aracelitanos se fueron congregando por decenas, centenares y miles. Numerosas mujeres, cada año más, vestidas con el elegante traje tradicional de Lucena. Otras con trajes de gitana o de flamenco. Ellos con trajes. Pero todos con un elemento común: ramos de flores en el segundo día de las Fiestas Aracelitanas, aquel que reúne a representantes de asociaciones, colectivos, partidos políticos, fuerzas de seguridad y vecinos en general, con un único e igualitario objetivo, llevar flores a la Señora.
La Junta de Gobierno de la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli era la encargada de organizar el multitudinario desfile. Organizados por actividades, ya fuese musical, deportiva, cultural... los lucentinos se fueron reubicando para realizar su tradicional ofrenda floral a María Santísima.
La Aracelitana Mayor, María de los Ángeles Ramírez y la corte de honor compuesta por la por las seis jóvenes Inmaculada Jurado Graciano, Marina Sánchez Paz, Inmaculada Díaz Cabeza, Ana Araceli Fernández, Araceli Aguilar Osuna y Miriam Gómez Parejo, ataviadas con el traje típico de lucentina participaron en el cortejo. Sobre las diez de la noche hacían su entrada en la iglesia franciscana para entregar a la Madre una flor, que depositaban a los pies de la Señora y que hoy lucirá en el trono entre las calles aracelitanas.
A continuación la Corte de Honor comenzaban a recibir las flores de los lucentinos que seguían llegando después de cuatro horas de incesante participación. Un río de aracelitanismo hacia el templo franciscano marcado por el colorido de los presentes a la Patrona, que fueron marcando en el altar del recinto eclesiástico un mosaico multicolor de pétalos. Y en medio la Virgen de Araceli.
El desfile también contó con la presencia de varias bandas de música, que dieron la nota sonora a la tradicional ofrenda, así como numerosos jinetes a caballo.
Hoy llega el día grande de las Fiestas, con la misa concelebrada y la esperada procesión de la tarde que llevará a la Virgen por las principales calles de la localidad.
ABC Córdoba