La imagen de Santiago el Menor, Patrón de Pedro Abad, volvió a tener ayer el reconocimiento y la devoción de miles de fieles, disfrutando de una buena jornada religiosa y festiva. Desde primera hora de la mañana, el cántico típico de «¡Viva Santiago!» y «Al cerro subimos» se escuchó desde la salida del titular en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y durante el camino que le llevó a la ermita de Santiago del Menor, situada en el cerro, donde, a continuación, se celebró la fiesta campera de convivencia.
Se trata de una fiesta histórica, que continúa siendo clave en la idiosincrasia de Pedro Abad, tal y como se sentía a principios de siglo XX, cuando la típica bandera blanca de Santiago ondeaba en las carrozas y los corazones de los devotos, que la lucían durante el camino hacia la desaparecida ermita, situada en la otra orilla del río Guadalquivir, entre Pedro Abad y Algallarín.
ABC Córdoba