lunes, 21 de abril de 2008

La lluvia anunciada para ayer, día de la bajada en romería de la Virgen de Araceli, hizo acto de presencia. A las 15.00 horas, momento de la salida en procesión de la Patrona de Lucena, las últimas nubes que durante toda la mañana regalaron agua corrieron para alejarse del Santuario de Aras, dejando tras de sí un cielo azul sólo roto por ligeros trazos de nubes.

 

El sol comenzó a brillar, el agua del asfalto se evaporaba y la Virgen avanzaba por las primeras pendientes del camino bajo el paso lento y pausado de la cuadrilla de 22 santeros comandada por el manijero Rafael Muñoz Caballero. En medio de cantos populares, la Virgen vestida de pastora con un traje de tonos granates caminaba en dirección a Lucena a lo largo del camino de 6 kilómetros sobre su trono protegido con un plástico ante la amenaza de lluvia. Los romeros, en menor número que en otras ocasiones por la climatología, acompañaban a la Patrona.

 

El cielo azul comenzó a tornarse de blanco y gris. Pasadas las cuatro de la tarde, momento en el que los devotos aracelitanos tomaron el lugar de los santeros para llevar a la Patrona a Lucena, las nubes comenzaron a descargar agua y granizo de forma intensa. El fuerte aguacero obligó, pocos minutos después, a montar el trono en la plataforma que trasladó a la Virgen a lo largo del camino. En el enclave de la Primera Cruz el desfile hizo una pausa para cantar la Salve a la Madre.

 

La lluvia, que cayó de forma intermitente, ya no quiso dejar a los romeros hasta su llegada a Lucena. El agua se hizo más intensa por lo que el desfile procesional se agilizó y la Patrona a hombros de sus santeros llegó a la iglesia de San Mateo a las 19.30 horas, adelantando la llegada en una hora y media. Ya en el interior del templo, tuvo lugar el protocolario acto de entrega de ramos de flores por parte de la anterior corte de honor aracelitana a la actual.

 

ABC Córdoba


Publicado por nazarenodelaO @ 10:12  | Córdoba
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