Sorpresa, rechazo e incluso indignación serían tres calificativos que bien definirían la recepción que tuvo ayer los decretos firmados por el delegado episcopal de Hermandades, Sebastián Llanes. Y en esta ocasión no sólo afecta a los hermanos mayores y cofrades en general, sino que también ha llegado hasta el clero. Tanto es así, que los directores espirituales de todas las hermandades gaditanas van a mantener una reunión en la que abordarán el contenido de la resolución emitida por Llanes, la cual impide a cualquier hermano mayor ocupar el cargo más de dos mandatos consecutivos.
En líneas generales, esta resolución se entiende fuera de lugar, ya que el artículo 46 de las normas diocesanas lo deja "meridianamente claro". Además, algunos sacerdotes entenderían desproporcionado el decreto de Llanes, "ya que el director espiritual es el que mejor conoce lo que pasa en una hermandad y es el encargado de pedir la candidatura de un hermano mayor, por lo que no es lógico que ahora se limiten nuestras funciones", apuntaba ayer a este periódico uno de los directores espirituales afectados.
Por ello, todos los sacerdotes que tienen hermandades a su cargo van a mantener próximamente una reunión en la que abordarán esta cuestión. Esta convocatoria, que ya había sido propuesta antes de la publicación de los decretos, aseguran que nunca antes se había realizado y en ella se va a abordar la idoneidad del decreto emitido por Llanes, que podría ser cuestionado e incluso rechazado.
Sin duda, este hecho supone una clara postura contraria de al menos parte del clero hacia la decisión adoptada por el delegado episcopal el 14 de febrero. Una decisión que el vicario general, Guillermo Domínguez Leonsegui (director espiritual a su vez de dos cofradías, Sanidad y Perdón, cuyos hermanos mayores van a concluir próximamente su segundo mandato), entiende "que pretende evitar que los hermanos mayores se perpetúen en el cargo, permitiendo así la llegada de nuevos aires a las hermandades". El vicario reconoció también haber tratado el asunto de los plenos a puertas cerradas, pero "hace ya tiempo" y no recientemente.
Y si en el clero hay dudas sobre uno de los decretos, el mundo cofrade tampoco ha recibido con agrado las decisiones de Llanes. "¿Qué pintan los hermanos mayores?". Esta es una pregunta que muchos, incluidos los propios hermanos mayores, a raíz de los decretos emitidos, de los cuales no aciertan a comprender su naturaleza, fin y motivos. Pese a ello, algunos de estos hermanos mayores han optado por no manifestarse, bien por prudencia o por estar a la espera de recibir más información sobre el futuro de su cofradía después de esta sorpresiva misiva. Esta reserva se da sobre todo en el decreto que limita el cargo a dos mandatos consecutivos.
Con respecto al otro sí se han pronunciado más abiertamente. Así, el hermano mayor de La Palma, Francisco Javier Lucero, entiende "que la opinión de los hermanos mayores no sirve absolutamente para nada. Nosotros discutimos, analizamos, debatimos y votamos para que al final recibamos un 'yo resuelvo' y se solucione el tema". Precisamente, esta hermandad es posiblemente la más afectada por la resolución de Llanes, pues en principio Lucero iba a convocar en junio el cabildo de elecciones, en el que optaría de nuevo a hermano mayor, paralizando ahora el proceso.
Está claro que los decretos no han sentado bien a ningún sector, ni siquiera a los hermanos mayores que se mostraban a favor de las puertas cerradas. Es el caso de Miguel Ángel Novo, de Las Penas, que pese a compartir "el fondo, no las formas" del escrito, no lo ve oportuno "porque si la forma que procede es el decreto, se debía de haber hecho hace mucho tiempo y no ahora que ya se había solucionado". Por su parte, el hermano mayor de la Sagrada Cena, José María Caro, también a favor de las puertas cerradas, entiende que Llanes "no ha actuado de oficio, sino que alguien los ha pedido".
La incertidumbre sigue patente en el seno de las hermandades, cuyos cofrades siguen sin encajar con agrado que parte de la Iglesia encorsete su labor a base de polémicos decretos.
Diario de Cádiz