El Obispado de Cádiz y Ceuta, a través del delegado episcopal de Hermandades y Cofradías, el padre Sebastián Llanes, ha emitido un decreto que ordena que «a los plenos de los consejos locales y a los cabildos generales de hermanos de las hermandades y cofradías no podrá asistir nadie que no sea miembro de dichos organismos y que no reúna los requisitos exigidos a tal fin en las Normas Diocesanas o en el Estatuto por el que se rijan». Este documento impide, así, la asistencia al pleno de hermanos mayores a cofrades y medios de comunicación.
Según el documento del Secretariado Diocesano, el fin es «salvaguardar los derechos de todos los miembros de los citados organismos y que no se lesione el derecho de los mismos al sigilo». Indican que algunos participantes se ven «cohibidos» de exponer sus puntos de vista por la presencia de personas ajenas al pleno. Se habría tomado la decisión «atendiendo las múltiples peticiones que se han recibido para que se eviten estos hechos que están lesionando a las cofradías y, por ende, a la Iglesia».
También se ha emitido un decreto que imposibilita poder desempeñar el cargo de hermano mayor más de dos mandatos consecutivos, sin que se vaya a conceder ninguna excepción a dicho precepto».
Tampoco podrá presentarse como candidato aquel hermano mayor que haya desempeñado el cargo durante un mandato, y que presente la renuncia, entre otras cláusulas.
La Voz