
En la mañana de hoy los hermanos de la Puente y la Paloma tenían una cita en la plaza de San Francisco donde a las 13.15 horas se celebró una eucaristía que concluyó con el besamanos extraordinario de María Santísima de la Paloma, a modo de despedida, pues en esta misma semana la imagen llegará al taller de Luis Álvarez Duarte, quien la talló en 1970 y que treinta y ocho años después volverá a tenerla por un tiempo nuevamente para restaurarla.

Situada en un lateral de altar principal que ocupaba el Señor de la Puente, delante del cuadro del Descendimiento, la Virgen se presentaba ataviada con saya blanca y manto azul, ambos bordados.

Para la festividad de la Virgen de la Paloma, el 15 de agosto, se calcula que la imagen pueda retornar a su templo. Al fondo de la nave aún permanecía el trono del Cristo de la Puente, cuyos evangelistas parecían levantar acta de lo que allí sucedía.








