La popular Virgen de la Fuensanta ilustra este año el cartel de las Glorias cordobesas, una pintura muy acertada que prologará todo el tiempo de Pascua en nuestra ciudad. Al verlo, un amigo de fuera me preguntó que cuando salía esta Virgen. Pueden imaginar la cara de sorpresa al decirle que no salía. Pero más sorpresa aún cando le dije que era copatrona de Córdoba y además desde el año 1987 patrona de la Agrupación de Hermandades y Cofradías. Y es para sorprenderse, en Córdoba, las grandes devociones se tienen enclaustradas. Ahí está el Custodio san Rafael que no sale desde los años 40 y el caso que comentamos de la Virgen de la Fuensanta, que solo ha salido en los últimos años por razones extraordinarias. Ya va siendo hora de que lo extraordinario deje de serlo y ambas imágenes, baluartes de la devoción popular cordobesa, abandonen por unas horas los camarines de sus templos y vuelvan a la calle en un momento en el que más que nunca hace falta que las grandes devociones estén en calles y plazas, mostrando y dando testimonio de la rica historia religiosa y devocional que Córdoba atesora desde siglos.
Diario Córdoba