
Durante los días 8 y 9 de marzo estuvo expuesto en besapiés el Cristo que acompaña a la Virgen de las Angustias conformando uno de los mejores misterios que se pueden contemplar.
Apoyado sobre su Madre se dispuso el cuerpo del Hijo para que los fieles y devotos pudieran besarlo.
Fotografías: Andrés Fresno 


