domingo, 30 de marzo de 2008

El próximo mes de junio hará ocho años que Francisco Alcalde tomó el timón de un navio llamado Agrupación de Cofradías. En estos años ha tenido que sortear polémicas, imcomprensiones etcétera, que por su carácter de persona dialogante y abierto a los distintos cambios que pudiesen mejorar la Semana Santa ha sabido sortear con diplomacia. Alcalde ha dejado los senderos definidos para el próximo que recoja el testigo de su buena gestión.

--Ahora que está en la recta de su mandato, ¿ha sido difícil ser presidente de la Agrupación de Cofradías?

Bueno- de todo ha habido en la viña del Señor. Se han cubierto objetivos, aunque ello no hubiera sido posible sin la cercanía y amistad del señor obispo y la Iglesia Diocesana, de todos los hermanos mayores, de mi junta de gobierno y de las instituciones que nos han apoyado.

--¿Qué balance puede hacer de sus ocho años como mandatario del organismo cofrade?

Cuando accedí al cargo nos encontramos una Agrupación de Cofradías dividida, enfrentada entre sí. Hermandades opuestas al anterior obispo, discordia con las instituciones de Córdoba... la paz, la concordia y la unidad prevalecen ahora en nuestras corporaciones. Además de ello, hemos producido una brillante gestión económica y se ha logrado regenerar la confianza y la estima de nuestras cofradías entre la sociedad.

--De entre todos los logros conseguidos, ¿de que se siente más satisfecho?

De todos en general, porque todos han formado la cadena de la gestión. La integración en la Agrupación de las hermandades de gloria, la creación del taller de empleo en Las Palmeras, el Congreso Nacional del Costalero, el Centro de Atención al Costalero durante Semana Santa, la erección del monumento a Juan de Mesa, la recuperación del Miserere de Gómez Navarro, los pregones de Gloria y Eucarístico, el concierto del Corpus Christi, el avance de la publicación Córdoba Cofrade, la instauración del belén de la ciudad, las presentaciones de nuestra Semana Santa en diferentes puntos de España y la creación de los encuentros anuales entre todos los presidentes de agrupaciones de Andalucía son algunos ejemplos que pueden darse.

--¿Qué debe representar la Agrupación de Cofradías con respecto al conjunto de las hermandades cordobesas?

Los derechos y obligaciones de una y de las otras, están perfectamente definidos en nuestros estatutos. La Agrupación es un órgano diocesano que representa a las cofradías, gestiona recursos para ellas y las defiende interna y externamente.

--Durante su mandato, ¿han estado suficientemente abiertas las puertas de Isaac Peral a todas las cofradías?

Ha sido uno de los objetivos de nuestro programa, abrirnos no sólo a las cofradías, también a otros movimientos apostólicos de la Diócesis, a las instituciones y a la sociedad en general. En Isaac Peral se abrieron las puertas de par en par y entró el necesario aire renovador.

--Después del éxito del Viernes Santo, donde todas las cofradías bajaron a la Catedral, ¿está más cerca el cambio de la carrera oficial hacia el mayor templo de la ciudad?

Indudablemente. Cuanto ocurrió y como sucedió han hecho alumbrar un nuevo horizonte para nuestra Semana Santa. Hacer estación de penitencia en la Catedral debe ser el primer objetivo para la Agrupación y todas las cofradías, un objetivo que ha de realizarse sin pausa, pero sin prisas. A las hermandades no se las puede obligar ni presionar para que todas bajen a la Catedral. Antes hay que convencerlas y poner a su alcance todos los medios de acceso y tránsito hacia el primer templo. Cuando este objetivo se logre en su totalidad, será el momento de diseñar una carrera oficial con más sentido que la actual. La fruta madura que cayó el Viernes Santo, es el camino a seguir. Estoy convencido que muy pronto, el anhelo de todo cofrade, realizar estación de penitencia en la Catedral, será una realidad. Pero todo a su justo tiempo, sin presiones, sin locuras y poniendo todos los medios necesarios en manos de las hermandades.

--Junto a la carrera oficial hay otra asignatura pendiente de anteriores mandatos, la madrugá . ¿Dónde estaría su solución?

En los ocho años de mi gestión, puedo decirle que ninguna hermandad se ha interesado por este tema. Yo estoy convencido que una madrugá planificada y potenciada puede ser importante para nuestra Semana Santa. En primer lugar, deben ser las cofradías las primeras convencidas, después habría que alargar el Jueves Santo de modo que el espacio horario entre Las Angustias y La Buena Muerte se redujera considerablemente y, por último, incorporar en esa franja horaria a cofradías que, voluntariamente y sin presiones, así lo decidan, procurando que al menos una de ellas, tenga el suficiente arraigo y tirón popular.

--¿Cómo valora lo ocurrido con la concejala Elena Cortés?

Lamentable, deplorable y rechazable de plano. Los derechos y libertades de cualquier persona empiezan donde terminan los de los demás. No es de recibo que se veje una tradición cultural tan arraigada como es la Semana Santa, por el hecho de no comulgar con la fe de quienes la practican. Si todos hiciésemos igual, esto sería la jungla. En cualquier caso, la concejala ha reconocido su error y su responsabilidad y ha pedido perdón. El hermano mayor de la cofradía y yo hemos creído en su arrepentimiento y hemos usado el don más grande de los cristianos, la capacidad de perdonar. Creo que ha sido un hecho aislado que no se identifica con el proceder de la Corporación Municipal.

--Por último, ¿qué consejo daría a su sucesor?

Es difícil. Cada persona tiene una respuesta diferente a cualquier cuestión. Aunque sí me atrevería a recomendarle el diálogo como bálsamo, la serenidad como norma y la unidad como objetivo. Que consolide y acreciente cuanto hasta ahora se ha logrado, que no retrocedamos. Los cofrades debemos centrarnos en nuestra propia esperanza.

Diario Córdoba


Publicado por nazarenodelaO @ 13:40  | Córdoba
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios