El éxito que tuvo el histórico discurrir de las cinco cofradías del Viernes Santo por la Catedral ha merecido las alabanzas del propio Cabildo Catedralicio, cuyo presidente, Manuel Pérez Moya, dijo ayer sentir satisfacción por cómo se desarrolló la experiencia. Pérez Moya destacó la «belleza impresionante» que supuso ver a las hermandades hacer estación de penitencia en el primer templo de la diócesis, algo que consideró que podría producirse el resto de jornadas de la Semana Santa vista la organización con que se desarrolló este Viernes Santo.
El presidente del Cabildo destacó que al día siguiente «el patio estaba como si no hubiese pasado nada gracias a la organización y a que la gente fue muy respetuosa». No obstante, la posibilidad de que la carrera oficial se traslade a la Catedral no forma parte de los planes del Cabildo, pues «no se ha estudiado» debido a que «nadie lo ha pedido», y el Cabildo «no juega a futuribles». En cualquier caso, recordó que siempre hay «disposición a colaborar» por su parte como han demostrado este año suprimiendo el cobro en concepto de seguridad que se hacía a las cofradías que entraban a la Catedral.
Dispuestos a repetir
Eso sí, dejó claro que no todo depende del Cabildo, pues en el caso de habilitar una segunda puerta como algunas hermandades solicitan «deberían realizarse estudios, hacer un proyecto y conseguir permiso de la Consejería de Cultura».
Por otra parte, algunas de las cofradías que este año han llevado sus cruces de guía, o tenían previsto hacerlo, hasta la Catedral animaron al resto a seguir el ejemplo y a ser flexibles para conseguir que todas puedan hacer estación de penitencia en una carrera oficial que incluya el templo.
Fue el caso del hermano mayor del Calvario, Juan Carlos Soler, quien insistió en que es «lo lógico», y consideró que «está comprobado que con esfuerzo se puede hacer». El Calvario fue en 2007 a la Catedral aprovechando la cercanía que le brindaba su salida desde San Pablo debido a las obras en su sede canónica, la parroquia de San Lorenzo, desde donde saldrá de nuevo a partir del año que viene, aunque ya incorporando la Catedral en su recorrido a pesar de que ello suponga estar más horas en la calle.
Es lo que ha hecho la hermandad del Prendimiento. Su hermano mayor, Rafael Lama, dijo estar dispuesto a repetir después de que así se lo hayan solicitado muchos de sus hermanos, y consideró este año como «un punto de inflexión» en la llegada de las cofradías a la Catedral después del «ejemplo» dado el Viernes Santo.
No obstante, el aumento del recorrido no convence a todas las cofradías, pues conlleva un incremento de las horas en la calle y más gasto en las bandas de música. Además, existe miedo a ver bajar el número de nazarenos, especialmente los de menor edad, lo que se une a que sólo existe una puerta para entrar y salir del templo, al que no podría acceder la hermandad del Cristo de Gracia debido a que su paso supera las dimensiones de la entrada.
ABC Córdoba