Ha sido la Semana Santa del cambio de sentido de la Carrera Oficial, llevada a cabo el Domingo de Ramos; la del excesivo tiempo de paso de las cofradías por las calles; la de las bodas de oro fundacionales de la Oración en el Huerto y la del cincuentenario de la llegada de la Virgen de las Lágrimas a La Piedad; la de la presencia, y van siete años de manera consecutiva, de la lluvia; la de la rampa de la plaza del Palillero; la de la buena intención por parte de las cofradías de seguir enriqueciendo el patrimonio que atesoran; la de la salida por la tarde por segundo año consecutivo de la imagen del Resucitado desde San Antonio, a pesar de las intenciones del párroco de trasladarla en furgoneta por la mañana; la del primer año de Miguel García como presidente del Consejo, la del palquillo de toma de horas de la calle Ancha, la de la vuelta a Santa Cruz de las cofradías que allí residen y la anterior a la incorporación de la cofradía del Despojado.
Este año nuevamente ha quedado patente el mal comportamiento del público que no sabe estar a la altura de lo que se celebra. En la plaza de Candelaria o en la calle Ancha a pesar de formar parte de la Carrera Oficial no se consigue que los asistentes interfieran en el discurrir de las cofradías. Durante esta Semana Santa, la carga parece ser que ha experimentado un pequeño avance, tomando conciencia los cargadores de lo que llevan arriba.
Aunque la nota discordante la siguen poniendo aquellos que aun se creen más protagonistas que las sagradas imágenes. Cargadores sin camisetas delante de los pasos o realizando comentarios fuera de contexto están de más. Día a día Haciendo un análisis de lo acontecido en cada una de las jornadas, podemos destacar que el Domingo de Ramos vivió un día histórico donde el sentido inverso de la carrera oficial no convenció del todo a los hermanos de la Borriquita. Originó estampas desconocidas como la presencia de la Virgen de la Amargura a plena luz del día.
El Lunes Santo se hizo patente del grave problema que se vive en la cofradía del Prendimiento, sobre todo con respecto a la cuadrilla de cargadores. Al día siguiente, ninguno respondió a la llamada del capataz para el traslado de los pasos. El Martes Santo fue una jornada marcada por el estreno del paso de Columna y por el triste incidente en Arquitecto Acero, cuando un hermano de fila de El Caído se vio sorprendida por un huevo que le tiraban desde la calle. Como ocurriera en 2005, la lluvia provoco que se volviera a vivir un día de Semana Santa sin desfiles procesionales, esta vez le toco a la jornada del Miércoles Santo. Se vivieron estampas emocionantes en la capilla del Caminito.
El Jueves Santo quedo descafeinado, la cofradía de Afligidos decidió tal vez de manera precipitada, seis horas antes de la salida procesional, suspender su estación de penitencia. El Regidor Perpetuo volvió a bendecir al barrio de Santa María y a los numerosos gaditanos que se dieron cita en las calles de la ciudad. Valiente decisión de la cofradía de la Oración en el Huerto que a pesar del riesgo de precipitaciones, y tener que realizar un recorrido bastante largo, se echó a las calles para celebrar de manera especial sus bodas de oro fundacionales.
La Madrugá sufrió las peripecias del frío que hizo notable acto de presencia, provocando que cofradías como El Perdón se vieran desangeladas por buena parte de su recorrido. Fue una noche de excesivos parones, donde el transcurrir de los cortejos se hacia imposible de aguantar para las personas que ocupaban sus sillas en la Carrera Oficial.
El Viernes Santo volvió a dejar patente la importante crisis en la que se encuentra la cofradía del Santo Entierro, que de no ser por las representaciones que participaban en el cortejo se hubiera visto bastante reducida en la calle. Ejemplar el discurrir Servitas, y señorial la hermandad de la Buena Muerte, aunque su salida procesional tuvo un punto negro cuando los capataces del paso de palio dirigieron la maniobra de salida. Las consecuencias han sido importantes para la cofradía: parte del respiradero abollado.
Tras siete intensos días, es el momento de las tertulias, los corrillos, para realizar un análisis de lo que ha vivido la ciudad Y sin duda hoy será cuando vuelva a escucharse la frase, "faltan 377 días para el Domingo de Ramos", que será el 5 de abril de 2009.
La Voz