lunes, 24 de marzo de 2008

La Parroquia de San Lorenzo y la Hermandad de la Soledad, asesoradas por el profesor Enrique Valdivieso y Joaquín Egea, presidente de Adepa, buscan apoyo de la Administración, de las instituciones y entidades y de la sociedad sevillana para salvar a la Virgen de Rocamador, pintura mural fechada en el tramo del siglo XIV que sufre grandes desperfectos.

 

No es sólo la Virgen la que está afectada. Un paño de azulejos de 1609, de gran belleza pero destrozado porque se pegó sin orden ni concierto, necesita restauración y también la pintura mural de la Presentación de Jesús en el templo, muy afectada por la humedad que padece San Lorenzo, próxima a los restos de columnas que quedan en el templo como recuerdo de la entrada de la antigua mezquita. Explica Joaquín Egea que varios autores dicen que la Virgen de Rocamador es mozárabe. Ortiz de Zúñiga le atribuye mucha antigüedad, sin embargo Gestoso afirma que se realizó en el reinado de Pedro I. Esta advocación procede de una localidad del sur de Francia, y se extendió por el camino de Santiago. En Sevilla dice la leyenda que llegó por unos caballeros franceses que acompañaban a San Fernando en la conquista y que le había enviado su primo San Luis. Sin embargo es más probable que fuese Alfonso X el Sabio, que nombra a la Virgen de Rocamador en varias Cantigas, quien trajese esta devoción, aunque la imagen de San Lorenzo es posterior.

 

Muchos peregrinos visitaban la Virgen de Rocamador en el siglo XVI e incluso cuenta la tradición que en la capilla que antaño fue del Gran Poder había un hospicio de peregrinos, ya que este era el santuario de Rocamador más cercano a África. En el siglo XVIII la Hermandad del Rosario de Rocamador recobró fuerza y de esa fecha data el retablo, que es de 1750. En esta capilla, según explican García-Junco y José María de Mena fueron enterrados los Bucarelli, de los que son descendientes los Santa Coloma de la calle Santa Clara. En aquellas fechas la Virgen tenía delante numerosas lámparas de plata, como la de la Antigua de la Catedral, que se han perdido. Señala Egea que en el siglo XIX va perdiendo fuerza la Hermandad e incluso se pierden las rejas que guardaban la capilla y se le quitan al retablo dos imágenes de San Joaquín y San Miguel para restaurarlas y no se han vuelto a poner. Más tarde se fusionó esta hermandad con la de la Soledad que llegó a San Lorenzo en el XIX «cuando los «progres» de aquella época, tras la Gloriosa, derribaron la iglesia gótica de San Miguel». El mural de Rocamador ha tenido dos restauraciones en tiempos de Gestoso, en 1910 y otra en 1979, por el equipo del profesor Arquillo.


Un nuevo presupuesto

 

Explica el catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla Enrique Valdivieso que los técnicos en restauración deberán estudiar cual es la mejor técnica para reparar la Virgen de Rocamador: o tratarla donde está o bien sacarla de la pared y dejarla exenta sin que el muro la toque, como al parecer se ha hecho con éxito en Montserrat.

 

El hermano mayor de la Soledad, José Manuel Albiac, comenta que la parroquia y la Hermandad están unidas «en el esfuerzo para salvar esta joya. Por eso agradecemos mucho al profesor Valdivieso su interés para que Sevilla conozca el problema». Ya la Soledad quiso restaurarla pero el presupuesto era muy elevado y no podían hacerle frente. El párroco Juan Manuel García- Junco Caballero puso de manifiesto su preocupación por el arreglo de la capilla junto con la hermandad.

Llegaron hasta la Administración sin que hayan obtenido una respuesta definitiva. Por eso ahora buscan el apoyo de la sociedad sevillana, especialmente de la Real Maestranza de Caballería, muy vinculada a la Hermandad y a la Virgen del Rosario, así como de entidades y de la Administración. Se va a hacer un nuevo presupuesto actualizado para salvar a la bella Virgen, adornada con piñas y estrellas, a la que mira un Niño que tiene un pajarito en la mano.

 

ABC Sevilla


Publicado por nazarenodelaO @ 14:21
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