Las vísperas se han venido sucediendo según lo previsto. El último acto está a punto de comenzar, sábado para ultimar detalles, para poner orden en cuerpo y alma o al menos intentarlo, porque el cofrade llega a este punto cansado y eso que lo mejor aún no ha llegado. Cansado físicamente, las horas quitadas al sueño pasan factura y los pies dan señales tras las primeras intensas caminatas, pero nada de lo de ahora vivido será comparable con lo que nos viene encima en menos de 24 horas. Por eso hoy el que pueda descansar que lo haga, porque ya no tendrá más tiempo, pero especialmente que siga disfrutando, porque el último pase por esta temporada de estos días previos se celebra hoy, mañana nada será igual.