Que esto casi llega a su fin. Poco queda para un nuevo Domingo de Ramos, el día grande, aunque en los días previos haya hermandades y asociaciones que salgan en procesión. Casi todo listo, porque listo del todo no se está hasta el mismo día de salir a la calle, pues más de una cosa exige realizarse ese mismo día. Por ejemplo, poner las flores, que frescas han de ponerse y así han de permanecer durante la estación de penitencia. Claveles, rosas, liliums, orquídeas, lirios, etc… la variedad de flores que se usarán será enorme, flores que cumplirán su misión fragante, fugaz pero bella y que una finalizará una vez acabe la estación de penitencia. Ejemplo del servicio temporal que las flores prestan a nuestras hermandades, que debería servir a todos los miembros de juntas de gobierno para darse cuenta que su cargo es una mera interinidad, por mucho que haya quien pretenda aferrarse al cargo, es necesario dar paso a gente nueva, hay que saber retirarse a tiempo, como la fruta madura que cae del árbol por su propio peso, eso o esperar a que de un tirón arranquemos la pieza frutal.